El régimen de Irán atacó y prendió fuego a dos petroleros en aguas iraquíes la madrugada del jueves y elevó la presión sobre las instalaciones petroleras y de transporte en Medio Oriente. El ataque intensificó una serie de acciones contra la infraestructura energética regional, en respuesta a la afirmación del presidente Donald Trump de que Estados Unidos ya “ganó” la guerra.
En un mitin de campaña en Kentucky, Trump sostuvo que Estados Unidos ganó la guerra pero señaló que no quiere regresar al conflicto de forma periódica. “No queremos irnos antes, ¿verdad? Tenemos que terminar el trabajo”, dijo el miércoles.
Mientras tanto, los precios del petróleo, que a comienzos de la semana rozaron los 120 dólares por barril antes de retroceder a alrededor de 90, volvieron a superar el umbral de los 100 dólares y extendieron las ganancias en el comercio asiático del jueves ante nuevos temores por interrupciones del suministro.
A continuación, la cobertura minuto a minuto:
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó que la marina estadounidense podría escoltar buques que atraviesen el estrecho de Ormuz una vez que las condiciones militares lo permitan, posiblemente con la participación de una coalición internacional.
Según explicó el funcionario, el plan consistiría en acompañar embarcaciones comerciales para garantizar la seguridad de la navegación en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial. Bessent señaló que, en su opinión, esta operación se pondría en marcha “tan pronto como sea militarmente posible”.
El secretario indicó que la medida dependerá de la situación operativa en la región. En particular, sostuvo que la escolta de barcos podría comenzar cuando Estados Unidos tenga “control total del espacio aéreo” y cuando la capacidad de Irán para reconstruir sus sistemas de misiles esté “completamente degradada”.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró en una rueda de prensa que Israel continuará sus ataques contra Irán, calificando de “días históricos” la ofensiva conjunta con Estados Unidos. Netanyahu sostuvo que el nuevo líder supremo iraní, Mojtabá Khameneí, a quien describió como “títere de la Guardia Revolucionaria”, no puede “mostrar el rostro en público”. Según el jefe de gobierno israelí, el anterior líder, Alí Khameneí, fue “eliminado” durante los bombardeos, y la actual conducción iraní sería “mucho más débil” que antes, lo que, afirmó, representa un “Irán diferente” que “ya no supone la misma amenaza”.
Durante un acto en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos Donald Trump aseguró que la campaña militar contra Irán “avanza muy rápidamente” y subrayó que el régimen iraní está “pagando un alto precio” por sus acciones.
Trump calificó la operación como una respuesta necesaria que, según dijo, no se había implementado en décadas y elogió la capacidad de las fuerzas armadas estadounidenses.

Wall Street registró una caída significativa este jueves, con el S&P 500 sufriendo su mayor retroceso porcentual de tres días en un mes, mientras los ataques iraníes contra dos petroleros impulsaron el precio del petróleo hasta los 100 dólares por barril. Este repunte exacerbó los temores inflacionarios y provocó una ola de ventas en los principales mercados bursátiles globales.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, “no puede mostrar su rostro en público”, después de que el régimen iraní difundiera un primer mensaje en su nombre leído por un presentador de televisión.
Durante una conferencia de prensa televisada, Netanyahu se refirió a la situación del nuevo líder iraní tras la difusión del comunicado oficial.
“Eliminamos al viejo tirano, y el nuevo tirano, el títere de la Guardia Revolucionaria, no puede mostrar su rostro en público”, declaró el jefe del gobierno israelí.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó este jueves que la ofensiva militar contra Irán también tiene como objetivo generar condiciones que permitan a la población iraní derrocar al actual régimen clerical.
Durante una comparecencia televisada ante la prensa, el mandatario explicó que ese propósito se suma a los dos objetivos que Israel ha señalado desde el inicio del conflicto: impedir que Irán desarrolle armas nucleares y eliminar su capacidad de misiles balísticos.
“He añadido un tercer objetivo, que es crear para el pueblo iraní las condiciones para derribar este régimen”, declaró Netanyahu durante la conferencia.
El primer ministro sostuvo que la campaña militar busca debilitar las capacidades estratégicas de Irán, especialmente en lo relacionado con su programa nuclear y sus sistemas de misiles, que Israel considera una amenaza directa para su seguridad.
El régimen de Irán amenazó este jueves con atacar la industria petrolera y gasífera de la región si sus instalaciones energéticas o portuarias son alcanzadas durante la guerra que mantiene con Estados Unidos e Israel.
La advertencia fue emitida por un portavoz del comando operativo central de las fuerzas armadas iraníes, conocido como Khatam al-Anbiya, organismo encargado de coordinar las operaciones militares del país.
Según el portavoz militar, cualquier ataque contra la infraestructura energética iraní provocará una respuesta directa contra el sector energético regional.
“Prenderemos fuego al petróleo y al gas de la región ante el más mínimo ataque contra la infraestructura energética y los puertos de Irán”, afirmó el funcionario.
El Ejército de Israel informó que su fuerza aérea efectuó nuevos ataques a gran escala contra objetivos en Teherán.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), la operación consiste en una “ola extensiva” de bombardeos dirigida contra infraestructura vinculada al régimen iraní en la capital.
Las FDI señalaron que los blancos seleccionados corresponden a instalaciones asociadas con el aparato del régimen iraní, aunque no ofrecieron detalles adicionales sobre las ubicaciones específicas alcanzadas ni sobre los posibles daños provocados por los bombardeos.
Durante la noche del miércoles, Hezbollah disparó aproximadamente 200 cohetes y 20 drones contra el norte de Israel en el mayor ataque de este tipo desde el inicio del actual conflicto.
El Ejército israelí informó este jueves que su fuerza aérea llevó a cabo ataques contra puestos de control y soldados de la unidad paramilitar Basij en Teherán, en respuesta a la presencia de esta milicia iraní en distintas zonas de la capital.
“Tras los extensos daños sufridos por los principales activos de las fuerzas de seguridad interna y la unidad Basij, las FDI identificaron en los últimos días que soldados de la unidad Basij habían establecido puestos de control en varias zonas de Teherán”, indicaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en un comunicado.
La nota agrega que esta milicia, subordinada a los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), “ha operado según patrones terroristas durante años” y ha participado en la represión de protestas internas utilizando “violencia extrema, detenciones generalizadas y fuerza contra manifestantes civiles”.
Al mismo tiempo, el Ejército israelí confirmó que continúa la ofensiva sobre el sur del Líbano.
“Las FDI han iniciado una oleada generalizada de ataques contra la infraestructura de la organización terrorista Hezbollah en el sur del Líbano”, indicó la nota publicada por las autoridades castrenses.
El jefe del Ejército israelí, Eyal Zamir, señaló que la guerra contra Hezbollah “no será corta” y advirtió que Israel actuará dentro del territorio libanés ante la inacción del gobierno local.
“El Gobierno libanés no ejerce su autoridad dentro de su propio territorio, así que nosotros sí lo haremos”, declaró Zamir.


