Las potencias de Europa trabajan en un plan para reemplazar a Estados Unidos en la OTAN en 10 años

Reino Unido, Francia, Alemania y los países nórdicos preparan un plan para asumir mayores responsabilidades en la defensa europea

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La OTAN, preocupada, realiza ejercicios
La OTAN, preocupada, realiza ejercicios de combate a gran escala mientras Estados Unidos cambia su postura sobre Europa bajo el mandato de Trump (AP Photo/Vadim Ghirda)

Reino Unido, Francia, Alemania y los países nórdicos están diseñando un plan para asumir mayores responsabilidades en la defensa europea, ante el temor de una posible retirada unilateral de Estados Unidos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), según informaron este viernes los periodistas Henry Foy y Ben Hall en el Financial Times.

Cuatro funcionarios europeos señalaron que estas discusiones, aunque informales, siguen una estructura definida y buscan presentar a Washington un plan para transferir gradualmente el peso militar y financiero de la alianza hacia las capitales europeas en un plazo de entre cinco y diez años.

La propuesta, que se prevé presentar antes de la cumbre anual de líderes de la OTAN en La Haya en junio, incluiría compromisos firmes de aumento del gasto en defensa y desarrollo de capacidades militares.

Incrementar el gasto es la única opción que tenemos: compartir la carga y reducir la dependencia de EE. UU.”, declaró uno de los funcionarios al Financial Times. “Estamos iniciando esas conversaciones, pero es una tarea de tal magnitud que muchos se sienten abrumados”.

El primer ministro británico Keir
El primer ministro británico Keir Starmer, en primer plano al centro, recibe a otros gobernantes europeos para una cumbre con el fin de examinar la situación en Ucrania, el domingo 2 de marzo de 2025, en Lancaster House, Londres. En la primera fila, de izquierda a derecha, están el presidente finlandés Alexander Stubb; el mandatario francés Emmanuel Macron; Starmer; el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, y el premier polaco Donald Tusk. En la fila central, de izquierda a derecha, se encuentran el jefe de gobierno español Pedro Sánchez; la primera ministra danesa Mette Frederiksen; la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa; el primer ministro canadiense Justin Trudeau, y el presidente interino rumano Ilie Bolojan. En la fila trasera, de izquierda a derecha, están el secretario general de la OTAN, Mark Rutte; el primer ministro holandés Dick Schoof; el premier sueco Ulf Kristersson; el canciller alemán Olaf Scholz; el primer ministro noruego Jonas Gahr Store; el primer ministro checo Petr Fiala; la premier italiana Giorgia Meloni y el ministro de Relaciones Exteriores turco, Hakan Fidan. (Justin Tallis/Foto compartida vía AP)

Estados Unidos, que gasta más en defensa que todos sus aliados de la OTAN juntos, mantiene actualmente unos 80.000 soldados en Europa y posee capacidades militares únicas, incluyendo la disuasión nuclear compartida con fuerzas aéreas europeas. También opera bases navales, aéreas y terrestres fundamentales para la seguridad del continente.

Desde la elección de Donald Trump, varios países como Alemania, Francia y el Reino Unido han acelerado sus planes para aumentar el gasto en defensa. La Unión Europea (UE) también ha impulsado nuevas iniciativas para reforzar la inversión militar entre sus miembros.

Según los funcionarios consultados, se requeriría entre cinco y diez años de incremento sostenido del gasto para que Europa pueda reemplazar la mayoría de las competencias militares estadounidenses, excluyendo la disuasión nuclear.

Pese a que diplomáticos estadounidenses han asegurado a sus aliados europeos que Trump sigue comprometido con el Artículo 5 de defensa mutua de la OTAN, en varias capitales europeas persiste la preocupación de que una decisión abrupta de Washington reduzca sus despliegues o se desvincule de misiones compartidas.

Una militar británica de pie
Una militar británica de pie al final del ejercicio Steadfast Dart 2025, en el que participan unos 10.000 soldados de tres países diferentes de nueve naciones y que representa la mayor operación de la OTAN prevista este año, en un campo de entrenamiento en Smardan, al este de Rumanía, el miércoles 19 de febrero de 2025. (AP Photo/Vadim Ghirda)

Algunos gobiernos europeos dudan en participar plenamente en estas negociaciones, por temor a que ello pueda acelerar una retirada estadounidense. Otros se muestran escépticos ante la posibilidad de que la administración Trump acepte un proceso estructurado de transferencia, dada su naturaleza impredecible. “Necesitas un acuerdo con los estadounidenses, y no está claro si estarán dispuestos. ¿Se les puede confiar que lo mantendrán?”, comentó otro de los funcionarios europeos.

Francia y el Reino Unido lideran actualmente conversaciones sobre la formación de una “coalición de los dispuestos” para apoyar a Ucrania en su defensa frente a Rusia y fortalecer la inversión militar en Europa. Más de una docena de países europeos participan en estas discusiones, que excluyen a Estados Unidos.

Consultado sobre la viabilidad de un pilar europeo dentro de la OTAN, un alto funcionario occidental respondió: “Ya lo estamos viendo: el Reino Unido y Francia toman la iniciativa [en una fuerza de garantía para Ucrania] sin los estadounidenses”.

Funcionarios de la OTAN advierten que conservar la alianza sin o con una menor participación de Estados Unidos sería más viable que crear una nueva estructura militar desde cero. Esto se debe a la complejidad de replicar o renegociar planes de defensa, metas de capacidad, reglas operativas y el mando militar vigente, así como el propio Artículo 5.

La defensa básica de Europa siempre requerirá al Reino Unido y a otras potencias navales atlánticas, a los nórdicos en el norte del continente y a Turquía en el sureste”, indicaron las fuentes, subrayando que todos estos países ya son miembros de la OTAN.

Incluso sin Estados Unidos, la OTAN proporciona una estructura para la cooperación en materia de seguridad en Europa”, afirmó Marion Messmer, investigadora principal en seguridad internacional del Chatham House. Según Messmer, si bien habría que reemplazar algunos aspectos en caso de una retirada estadounidense, la OTAN ofrece una infraestructura familiar que los europeos ya utilizan.