El director general del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, ha afirmado que los bomberos ucranianos siguen aún intentando extinguir incendios latentes en la estructura alcanzada en el sarcófago de protección del reactor de la central nuclear de Chernobyl, situada en el norte de Ucrania y que en 1986 sufrió uno de los peores accidentes nucleares de la historia, dos semanas después de que la estructura fuera alcanzada por un dron, lo que llevó a Kiev y Moscú a intercambiar acusaciones sobre su responsabilidad.
“Los bomberos y otros equipos de respuesta están trabajando muy duro y en circunstancias difíciles para hacer frente al impacto y las consecuencias del ataque con dron”, ha dicho Grossi, quien ha recalcado que el suceso “fue claramente un incidente grave en términos de seguridad nuclear, aunque podría haber sido mucho peor”. “Como he afirmado en repetidas ocasiones durante esta devastadora guerra, nunca se debe atacar una instalación nuclear”, ha reseñado.

El organismo ha manifestado que el equipo del OIEA presente en la central ha estado supervisando de cerca la situación desde el momento del ataque, ejecutado el 14 de febrero y que provocó un agujero en el sarcófago, diseñado para evitar cualquier potencial emisión de material radiactivo a la atmósfera y proteger el reactor dañado de cualquier peligro externo.
Así, ha subrayado que el análisis de radiación llevado a cabo por Ucrania y las mediciones independientes acometidas por el OIEA siguen mostrando niveles normales dentro del sarcófago y el resto de la central de Chernobyl, si bien fotografías termales mostraron incendios latentes entre las capas de la estructura, lo que ha llevado a la inyección de agua en las mismas para intentar apagarlo.

El OIEA ha resaltado además que su equipo ha informado durante la última semana sobre varias alertas aéreas que han provocado en ocasiones la suspensión de las actividades de extinción, al tiempo que ha recalcado que se ha detectado la presencia de drones a una distancia de unos cinco kilómetros, incluido uno sobre las instalaciones de combustible ya gastado.
Por otra parte, ha especificado que un equipo de expertos del OIEA tuvo acceso en Kiev a los restos de un dron que Ucrania afirma que fue recuperado tras el ataque, al tiempo que ha manifestado que las partes inspeccionadas son consistentes con un dron kamikaze de fabricación iraní ‘Shahed’, si bien no ha hecho valoraciones sobre el origen del aparato.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, acusó a Rusia del ataque con un dron contra la central de Chernobyl y recalcó que “el único país del mundo que ataca este tipo de instalaciones, ocupa centrales nucleares y lleva a cabo una guerra sin pensar en las consecuencias es la Rusia actual”. “El único país del mundo que ataca este tipo de instalaciones, ocupa centrales nucleares y lleva a cabo una guerra sin pensar en las consecuencias es la Rusia actual”, alertó.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, desvinculó a las tropas rusas del ataque y afirmó que, si bien “no cuenta con información precisa” sobre lo sucedido, “no puede hablarse de ataques (de las tropas de Moscú) contra instalaciones de infraestructura nuclear”. “Lo más probable es que estemos hablando de otra provocación, de una falsificación. Es lo que le gusta al régimen de Kiev y a veces no duda en hacerlo”, zanjó.
(Con información de Europa Press)
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