
El juicio contra el periodista estadounidense Evan Gershkovich, acusado de haber recabado informaciones para la CIA en una fábrica de tanques rusos y encarcelado desde hace más de un año, empezará el 26 de junio en Ekaterinburgo, en el centro de Rusia.
El periodista del Wall Street Journal, de 32 años, fue detenido en marzo de 2023 por los servicios de seguridad rusos (FSB) durante un reportaje en Ekaterinburgo, en los Urales, acusado de “espionaje”, un crimen que puede ser castigado con hasta 20 años de cárcel.
El proceso “se realizará a puerta cerrada. La primera audiencia fue programada para el 26 de junio de 2024″, informó el lunes en un comunicado el tribunal regional de Sverdlovsk.
Estados Unidos y Rusia indicaron que estaban en contacto para llegar a un acuerdo de canje de prisioneros que permitiría su liberación, pero hasta ahora no se ha logrado.

La fiscalía acusa a Gershkovich, que trabajó para la AFP en Moscú entre 2020 y 2021, de haber recabado “informaciones secretas” sobre la empresa Uralvagonzavod, uno de los mayores fabricantes de armas de Rusia, para la CIA.
Moscú nunca ha presentado públicamente pruebas contra Gershkovich y el conjunto del proceso está clasificado como secreto.
“Cero credibilidad”
“Estas acusaciones tienen cero credibilidad”, declaró la semana pasada el portavoz del departamento de Estado, Matthew Miller, instando de nuevo a la liberación “inmediata” del reportero.
Washington acusa a Moscú de haberlo tomado como rehén para obtener un canje, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.
El presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó estar dispuesto a intercambiar al periodista por Vadim Krasikov, encarcelado de por vida en Alemania por el asesinato de un ex comandante de la guerra en Chechenia en Berlín en 2019.
A principios de junio, Putin dijo que los contactos eran “constantes” entre Rusia y Estados Unidos para llegar a un acuerdo.
Desde su arresto, la justicia rusa prolonga sistemáticamente, cada dos o tres meses, la detención provisional del periodista en la cárcel de Lefortovo, controlada por el FSB en Moscú.
Detenidos en espera
Paul Whelan, encarcelado en Rusia desde 2018, está a la espera de un canje de prisioneros y niega las acusaciones de espionaje que pesan contra él, que le acarrearon una pena de 16 años de cárcel.

Otras personas con doble nacionalidad fueron detenidas recientemente.
Ksenia Karelina, rusa y estadounidense, fue detenida en febrero, acusada de “alta traición” por haber hecho una donación al ejército ucraniano.
Antes que ella, la periodista Alsu Kurmasheva, también de nacionalidad rusa y estadounidense, que trabajaba para el medio RFE/RL financiado por el Congreso de Estados Unidos, fue detenida en octubre de 2023. Está acusada de difundir “falsas informaciones” sobre el ejército ruso.
Rusia también detuvo a principios de junio a un ciudadano francés, Laurent Vinatier, colaborador de una ONG suiza sobre conflictos y acusado de no haberse registrado como “agente del extranjero” que recaba informaciones sobre el ejército ruso.
(Con información de AFP)
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