
El ciudadano británico Paul Urey, capturado en abril por las fuerzas prorrusas en el este de Ucrania y acusado de haber combatido como mercenario en el Donbás, falleció el domingo pasado en un penal de la autoproclamada república popular de Donetsk, informó hoy la defensora del Pueblo, Daría Morozova.
Según indicó a la agencia de noticias de Donetsk (DAN), en el primer examen médico diagnosticaron a Urey “una serie de enfermedades crónicas”.
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Morozova agregó que entre ellas se detectaron la diabetes insulinodependiente, daños en el sistema respiratorio y los riñones y una serie de enfermedades del sistema cardiovascular.
La defensora del Pueblo de la autoproclamada república de Donetsk dijo además que Urey “se encontraba en un estado psicológico deprimido debido a la indiferencia por su destino en su tierra natal”.
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La política separatista sostuvo que Urey comprendió que “los representantes británicos ignoraron incluso la posibilidad de negociar su regreso como parte del procedimiento de intercambio de prisioneros”.
Además, sostuvo, no proporcionaron los suministros médicos necesarios a través del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
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Tras acusar del supuesto mal estado de salud a Londres, Morozova aseguró que, “a pesar de la gravedad del presunto delito” del que se le acusa por haber luchado en las filas de Ucrania, “a Paul Urey se le brindó la asistencia médica correspondiente”.
“Sin embargo, dados los diagnósticos y el estrés, falleció el 10 de julio”, indicó.
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Según la versión de los prorrusos de Donetsk, Urey fue capturado en abril mientras intentaba pasar un puesto de control de las fuerzas separatistas.
De acuerdo con la agencia de noticias de Donetsk, el británico dirigió operaciones de combate y también reclutó y entrenó a mercenarios para las Fuerzas Armadas de Ucrania.
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Antes de la campaña militar rusa en Ucrania, habría luchado en Afganistán, Irak y Libia.
“Era un soldado profesional”, señala la agencia prorrusa.
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Morozova aseguró que las organizaciones internacionales, así como los representantes oficiales del Reino Unido fueron notificados de la captura de Urey, pero “no hubo reacción” de Londres.

Según el Ministerio de Defensa de Rusia, hay aproximadamente 2.700 mercenarios en Ucrania, a los que les espera la pena máxima de prisión si son capturados.
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El Tribunal Supremo de la autoproclamada república popular de Donetsk condenó en junio a dos ciudadanos británicos, Shaun Pinner y Aiden Aslin, y a un marroquí, Graguim Saadun, a pena de muerte por considerarles mercenarios.
El Tribunal de Derechos Humanos (TEDH) ha dictado medidas cautelares para los tres prisioneros capturados durante la campaña militar rusa en Ucrania, pero Rusia ya ha dicho que no las cumplirá.
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Rusia alega que el Derecho Internacional Humanitario no cubre a los mercenarios como combatientes.
Sin embargo, tanto Ucrania como el TEDH han afirmado que los tres pertenecen a las Fuerzas Armadas ucranianas.
Los tres fueron destinados a la 36ª Brigada de Infantería de Marina en Mariúpol, en la región de Donetsk.
(Con información de EFE)
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