
El primer ministro británico, Boris Johnson, agradeció este lunes al Reino Unido por los esfuerzos y la fortaleza para hacer frente a la pandemia de la COVID-19 y añadió que el país está frenando el avance de la enfermedad pero que las medidas de confinamiento aún no pueden ser suavizadas.
En una declaración ante su residencia oficial de Downing Street, la primera tras recuperarse del coronavirus, Johnson reiteró que el país afronta el “mayor desafío” desde la II Guerra Mundial, pero insistió en que sólo se levantarán algunas medidas de confinamiento cuando haya certeza de que no habrá otro pico de contagios.
“Les pido que contengan la impaciencia porque creo que estamos llegando al fin de la primera fase de este conflicto”, dijo.
El jefe del Gobierno conservador, al que se le vio con energía después de varias semanas de ausencia para recuperarse de la enfermedad, admitió que comparte la inquietud de las empresas y el comercio por la cuarentena pero que no es el momento de “abandonar los esfuerzos y el sacrificio de la población británica” ante el riesgo de otro pico del nuevo coronavirus.

Johnson, de 55 años, dijo comprender “cuán difícil y estresante ha sido dejar temporalmente las libertades básicas” y seguir adelante mientras se tiene a los niños en casa y, al mismo tiempo, cumplir con el trabajo desde el domicilio.
Pero insistió en el riesgo de que haya un segundo fuerte aumento de los contagios, lo que supondría un “desastre económico”.
“Yo quiero movilizar la economía lo más rápido posible, pero me niego a arrojar todos los esfuerzos y el sacrificio de la población británica” y arriesgar un segundo brote, añadió.
En su declaración, Johnson resaltó que la sanidad británica (NHS, en inglés) no se quedó sin ventiladores ni camas en la unidad de cuidados intensivos y no hubo un colapso del NHS, como se temía.
El “premier” preside hoy la reunión habitual sobre la crisis de la COVID-19, al reincorporarse al trabajo tres semanas después de ser hospitalizado al complicarse sus síntomas del coronavirus.

El pasado 23 de marzo, el jefe del Gobierno pronunció un discurso al país para comunicar medidas de cuarentena por un periodo inicial de tres semanas a fin de controlar la propagación de la enfermedad, pero ese periodo fue después extendido hasta el próximo 7 de mayo.
Pocos días después de ese discurso, Johnson debió aislarse en Downing Street al dar positivo en COVID-19, pero al empeorar sus síntomas debió ser ingresado en el hospital St. Thomas, de Londres, y atendido en la unidad de cuidados intensivos.
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