(Video: Facebook @LeonVeganoAnimalSanctuary /@LagarderDanciu / @Asociaciondeanimalistassinfronteras)
A gritos de "Justicia para Sota", "Queremos el número de placa" y "Asesino", centenares de personas se concentraron ayer frente al Ayuntamiento de Barcelona para protestar por el asesinato de Sota, la perra fallecida a causa del disparo de un policía.
La manifestación comenzó de forma pacífica en la Plaza Sant Jaume, donde se encuentra el edificio institucional. Hasta allí llegó, como demuestran las fotografías, una multitud de ciudadanos, que con pancartas y carteles condenaron a gritos el asesinato a sangre fría de la perrita.
Poco a poco, la tensión en el ambiente se fue acrecentando, y algunos presentes comenzaron a insultar e increpar a los agentes que protegían los accesos al edificio.
Las imágenes muestran cómo una joven, visiblemente exaltada, reclamaba a los elementos de la Guardia Urbana no haberse preocupado nunca por las peleas de perros ilegales que se llevan a cabo en Cataluña y en el resto del país. A partir de este momento, se detonó una oleada de furia contra los policías.
Mientras algunos manifestantes soltaban insultos, "Salvajes", "Cabr****" y acusaban a los agentes de "Asesinos", otros derribaban las vallas que conformaban el cordón de seguridad que protegía el recinto.
Tras la caída de la primera verja, uno de los guardias la sujetó para colocarla en su lugar. En seguida tuvo que desistir, porque el enardecimiento de los ciudadanos se descontroló.
Encolerizados tiraron todas las vallas que acordonaban el Ayuntamiento, y lanzaron latas de refresco y cervezas a los agentes apostados a las puertas. Agarrando las verjas, las arrojaron contra la fachada y la entrada del edificio, lo que obligó a los agentes a resguardarse en el interior de la alcaldía.
Una vez se refugiaron los guardias, algunos manifestantes amontonaron las vallas en una especie de barricada, ante las quejas de otros presentes que pedían que cesara la violencia.
El caso Sota
La cólera ciudadana se extendió después de que algunos testigos del suceso desmintieran la versión del agente. Además de las voces que se escuchan en el video en el momento del asesinato, que ya señalaban que la perra no había hecho nada, se unieron otros testimonios en defensa de Sota y de su dueño.
Un ciudadano aseguró al Partido Animalista contra el Maltrato Animal (PACMA) en España que el agente sujetó por el cuello al can y le efectuó un disparo letal, sin que previamente "el pobre bicho" hubiera hecho nada. Otro de los testigos afirmó que Sota solamente ladraba a los agentes.
A medida que han ido pasando las horas se han esclarecido alguna de las incógnitas de lo sucedido. De acuerdo a medios locales, los agentes se acercaron al indigente para exigirle los papeles reglamentarios de Sota, pues se trataba, en su opinión, de un perro "PPP" o potencialmente peligroso.
En España, los dueños de "perros potencialmente peligrosos" deben inscribir a sus animales en un censo y llevarlos siempre con bozal. Hablamos de razas como rottweiler, pitbull, gran danés o el dogo argentino.
En el caso de Sota era un cruce de diferentes razas, y no llevaba el bozal. El dueño del can, un hombre sin hogar de carácter tranquilo que se dedicaba a vender pulseras, no estaba en posesión de los papeles.
Comenzó entonces una discusión que habría puesto nerviosa a Sota, que comenzó a ladrar. En este momento, y según indicaron los testigos, se produjo el disparo, consciente e intencionado.
Al percatarse de lo que había sucedido, el propietario del can, llorando y a gritos, agarró su monopatín y golpeó a los policías con rabia, motivo por el que se lo llevaron detenido.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, anunció ayer que desde la corporación han abierto una investigación para esclarecer las causas del disparo. No obstante, ha avanzado que por lo que ella sabe, el agente actuó en defensa propia temiendo por la integridad de su vida, y pidió no hacer juicios de valor sin saber realmente lo que ocurrió.
Ciudadanos que conocían a Sota aseguran que era una perra dócil y cariñosa (Video: Youtube)
Por el momento, a través de la plataforma Change.org se están reuniendo firmas para inhabilitar al policía. Otras personas que conocían a Sota han querido sumarse en defensa de la perrita aportando videos en los que se aprecia su carácter dócil y cariñoso.
Todos los testimonios de testigos se recopilarán en la investigación. El Ayuntamiento ya ha hecho un llamamiento para atender las distintas versiones. De momento, habrá que esperar para saber si, como exigen los ciudadanos, habrá o no #JusticiaparaSota.
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