Qué es la atimiafobia y por qué la ciencia la investiga

Crearon la primera escala en el mundo para medir un miedo que afecta a millones de personas. Expertos del Conicet analizan cómo se manifiesta en América Latina y qué herramientas existen para abordarlo

Guardar
Google icon
(Imagen Ilustrativa Infobae)
La atimiafobia es definida como el miedo intenso a perder el honor o ser percibido como una persona sin vergüenza, según científicos(Imagen Ilustrativa Infobae)

Un miedo que millones de personas sienten cada día por fin tiene su nombre y una herramienta para medirlo. Se llama atimiafobia: el terror intenso a perder el honor o a ser señalado como una persona sin vergüenza.

Científicos lo identificaron y luego crearon la primera escala del mundo para cuantificarlo. Los resultados, que fueron publicados en la revista PsyCh Journal, revelaron que las mujeres y las personas casadas lo padecen con mayor intensidad.

PUBLICIDAD

La investigación fue realizada por Waqar Husain y colegas que pertenecen a la Universidad COMSATS de Islamabad (Pakistán), junto a Khaled Trabelsi, de la Universidad de Sfax (Túnez), Achraf Ammar, de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia (Alemania), y Haitham Jahrami, de la Universidad del Golfo Arábigo (Baréin).

El miedo al deshonor que la ciencia ignoraba

La investigación fue realizada en Pakistán con la participación de más de 1.200 adultos de entre 18 y 64 años en cuatro fases distintas./Archivo REUTERS/Naseer Ahmed
La investigación fue realizada en Pakistán con la participación de más de 1.200 adultos de entre 18 y 64 años en cuatro fases distintas./Archivo REUTERS/Naseer Ahmed

El honor es un conjunto de códigos sociales que guían a las personas para mantener una buena imagen ante su comunidad. En culturas de Asia, África y Medio Oriente, perderlo puede tener consecuencias devastadoras para quien lo sufre y para su familia.

PUBLICIDAD

A pesar de que este fenómeno afecta a millones de personas, la psicología nunca contó con un instrumento específico para medirlo como miedo individual.

Las herramientas existentes medían la vergüenza o la ansiedad social en general, pero ninguna capturaba el miedo particular a ser tachado de deshonroso.

Una mujer de 45 años con suéter azul, sentada de frente, mirando a un psicoterapeuta de 65 años que está de espaldas, en un consultorio.
La escala AtiPhoS no cumple funciones diagnósticas clínicas ni propone la atimiafobia como trastorno oficial, sino que sirve como herramienta de investigación (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa ausencia limitaba la investigación científica sobre cómo este miedo afecta la salud mental. Sin una escala específica, era imposible saber con precisión qué tan extendido está el problema o cómo se relaciona con otros trastornos conocidos.

El objetivo del estudio fue entonces desarrollar y validar la Escala de Atimiafobia (AtiPhoS), una herramienta que permitiera medir de forma confiable las diferencias individuales en este tipo de miedo. Los investigadores buscaron establecer su estructura, su fiabilidad y su validez como constructo psicológico.

Cómo se construyó la escala

En Pakistán, el honor familiar no es solo un valor: es una obligación social cuya pérdida puede tener consecuencias devastadoras para toda la familia./Archivo REUTERS/Asim Hafeez
En Pakistán, el honor familiar no es solo un valor: es una obligación social cuya pérdida puede tener consecuencias devastadoras para toda la familia./Archivo REUTERS/Asim Hafeez

El trabajo se dividió en cuatro fases con grupos distintos de participantes adultos reclutados en Islamabad, la capital de Pakistán. En total participaron 1.232 personas de entre 18 y 64 años, con un promedio de edad de 27 años.

La primera fase consistió en diseñar la escala con un banco inicial de 20 preguntas y explorar su estructura con 400 participantes. Tras el análisis, cinco preguntas fueron eliminadas por no cumplir los criterios estadísticos mínimos.

La versión final de la AtiPhoS quedó con 15 preguntas agrupadas en cuatro dimensiones: miedo a ser tildado de sinvergüenza, miedo a violar las normas sociales, miedo al juicio público y miedo a perder el autorrespeto y el honor.

La segunda fase confirmó esa estructura con 469 personas mediante un análisis factorial confirmatorio, una técnica estadística que verifica si los datos se ajustan a un modelo teórico previo. Los índices de ajuste del modelo fueron sólidos.

La tercera fase, con 164 participantes, demostró que quienes puntúan alto en atimiafobia también presentan mayores niveles de vergüenza y ansiedad, dos condiciones psicológicas ya reconocidas por la ciencia. Esto confirmó que la escala mide algo real.

Las mujeres registraron niveles significativamente más altos de atimiafobia que los hombres en todas las dimensiones medidas, lo que refleja la presión desproporcionada que las culturas del honor imponen sobre ellas para custodiar la reputación familiar. REUTERS/Akhtar Soomro
Las mujeres registraron niveles significativamente más altos de atimiafobia que los hombres en todas las dimensiones medidas, lo que refleja la presión desproporcionada que las culturas del honor imponen sobre ellas para custodiar la reputación familiar. REUTERS/Akhtar Soomro

La cuarta fase, con 199 personas, reveló que a mayor atimiafobia, menor inteligencia social, es decir, menor capacidad para relacionarse con otros de forma flexible y autónoma. El efecto existe, aunque es moderado.

Las diferencias por género fueron llamativas: las mujeres obtuvieron puntuaciones notablemente más altas que los hombres en la escala total.

Las personas casadas también registraron niveles más elevados que las solteras, lo que sugiere que el matrimonio, en contextos de honor, trae consigo una mayor presión social.

Lo que el estudio no puede responder todavía

Un hombre joven de cabello castaño con barba, vestido con una camiseta azul, sentado junto a una ventana, con la mano en la sien y una expresión de preocupación.
Los científicos consideran que la escala debe validarse en contextos culturales más diversos antes de aplicarse universalmente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los propios autores advierten que la investigación se realizó exclusivamente en Pakistán, lo que limita la posibilidad de extender sus conclusiones a otras culturas, en especial las más individualistas. La muestra tampoco fue aleatoria, ya que los participantes fueron contactados directamente en instituciones y organizaciones.

Los investigadores aclaran que la AtiPhoS no es una herramienta de diagnóstico clínico ni propone a la atimiafobia como un trastorno oficial. Es un instrumento de investigación para estudiar este miedo en población general.

Para el futuro, el equipo recomienda aplicar la escala en contextos culturales distintos y con muestras más diversas. También proponen estudios que sigan a las mismas personas durante años para entender cómo evoluciona este miedo a lo largo del tiempo.

Qué se sabe sobre la población en América Latina

Primer plano de una mujer con top gris, el ceño fruncido y los brazos cruzados en un gimnasio con pesas, colchonetas y personas ejercitándose al fondo.
El miedo a quedar mal ante los demás tiene consecuencias concretas sobre cómo nos relacionamos con otros (Imagen Ilustrativa Infobae)

En diálogo con Infobae, la doctora en psicología Valeria Morán, quien estudia las relaciones interpersonales en diferentes poblaciones y es integrante del Instituto de Investigaciones Sociales Territoriales y Educativas, que depende del Conicet y la Universidad Nacional de Río Cuarto en la Argentina, comentó que “la atimiafobia, tal como la describe ese estudio publicado en la revista PsyCh Journal, comparte núcleo con lo que investigamos en América Latina bajo otros nombres: miedo a la evaluación negativa, expectativas de rechazo social, ansiedad social".

Si bien aclaró que no son conceptos idénticos, “la atimiafobia tiene una especificidad cultural ligada al honor que no siempre está presente en los otros, pero refieren al mismo mecanismo básico: anticipar que los demás nos van a juzgar negativamente y que ese juicio va a tener consecuencias sobre nuestra posición social”.

Morán resaltó que “ese mecanismo sí está documentado en población latinoamericana y sí tiene consecuencias concretas sobre el comportamiento interpersonal”.

Además añadió que el auge del uso de las redes sociales amplifica ese mecanismo “porque transforman la exposición, que ya no es efímera ni acotada a un grupo, sino registrable, masiva y permanente. Esto intensifica la anticipación del juicio ajeno en quienes ya son sensibles a él”.

Mujer con chaqueta vaquera y cabello oscuro de pie sola en plaza adoquinada, rodeada por gente que la mira fijamente. Edificios de colores al fondo.
Donde la familia y la reputación pesan en la vida diaria, el miedo al deshonor encuentra terreno fértil (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por su parte, el doctor Marcos Cupani, vicedirector e investigador del Instituto de Investigaciones Psicológicas del Conicet y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, mencionó al ser consultado por Infobae que la población de América Latina tiende a mostrar niveles relativamente altos en dos rasgos de personalidad: la amabilidad —que incluye cooperación, empatía y sensibilidad a lo que otros piensan— y la extraversión, entendida como una fuerte orientación hacia lo social y la necesidad de aprobación.

“En culturas donde esos rasgos son predominantes, el qué dirán tiende a tener más peso, y con él, el miedo a quedar mal ante los demás. A eso se suma otro hallazgo del mismo estudio que publicamos en Journal of Personality Assessment que hicimos: la edad y el género parecen influir más que la nacionalidad en cómo cada persona experimenta este miedo. Es decir, no importa tanto de qué país se es, sino si uno es joven o adulto, hombre o mujer”.

Cupani agregó: “Lo que sí puede decirse con más seguridad es que en contextos donde la familia, la comunidad y la reputación tienen un peso importante en la vida cotidiana —algo frecuente en gran parte de la región— el miedo al deshonor encuentra terreno fértil para instalarse y crecer".

Un hombre de 45 años con barba canosa sentado frente a una mujer psicoterapeuta de 65 años vista de espaldas, en un consultorio moderno.
Hay terapias con evidencia sólida para tratar este miedo: no hay que aprender a vivir con él sin más (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Cómo se debería lidiar con ese miedo al deshonor? “Las intervenciones más efectivas no apuntan a eliminar el miedo sino a corregir las creencias que lo alimentan: la tendencia a sobreestimar tanto la probabilidad de ser rechazado como el impacto que ese rechazo tendría”, contestó Morán.

Además destacó que “las terapias cognitivo-conductuales y las basadas en aceptación tienen evidencia sólida en este sentido”.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Identifican el mecanismo común de los virus de dengue, zika y fiebre amarilla y encuentran moléculas para bloquearlo

Investigadores argentinos y canadienses descubrieron que estos tres virus comparten una estructura en su material genético que les permite multiplicarse. Cómo se podría favorecer el desarrollo de un fármaco capaz de combatirlos todos a la vez

Identifican el mecanismo común de los virus de dengue, zika y fiebre amarilla y encuentran moléculas para bloquearlo

Bípedo y desdentado: asi era el antiguo pariente del cocodrilo que vivió en la Tierra hace 200 millones de años

Se trata de un shuvosáurido del Triásico Tardío identificado a partir de un esqueleto parcial de la cantera Hayden. Investigadores de la Universidad de Stony Brook señalaron que el hallazgo ayuda a cubrir un vacío temporal entre especies norteamericanas ya conocidas

Bípedo y desdentado: asi era el antiguo pariente del cocodrilo que vivió en la Tierra hace 200 millones de años

Nanotecnología transformaría la aplicación de pesticidas con una fórmula ecológica

Un desarrollo canadiense logra que el producto permanezca en la planta, sin disolventes y con menor riesgo ambiental, tras pruebas exitosas en cultivos de Asia

Nanotecnología transformaría la aplicación de pesticidas con una fórmula ecológica

Cómo el animal más rápido del mundo logra cazar a 386 km/h sin que la presión del aire destruya sus pulmones

Un análisis publicado por Forbes, basado en las explicaciones del biólogo evolutivo Scott Travers, describió las adaptaciones anatómicas y mecánicas que permiten a esta ave ejecutar maniobras extremas en pleno descenso sin perder estabilidad ni sufrir daños físicos

Cómo el animal más rápido del mundo logra cazar a 386 km/h sin que la presión del aire destruya sus pulmones

La sorprendente razón evolutiva detrás de los brazos cortos del Tiranosaurio Rex y otros depredadores

Un hallazgo reciente plantea cómo los grandes carnívoros desarrollaron cabezas y mandíbulas más poderosas que sus extremidades

La sorprendente razón evolutiva detrás de los brazos cortos del Tiranosaurio Rex y otros depredadores
MÁS NOTICIAS