El noreste de Tailandia guarda bajo su tierra roja los huesos de criaturas que vivieron hace más de 100 millones de años. En la provincia de Chaiyaphum, un vecino que paseaba cerca de un estanque encontró algo que no esperaba: enormes huesos que asomaban entre el barro.
Esos huesos pertenecían a Nagatitan chaiyaphumensis, el dinosaurio de cuello largo más grande hallado en el sudeste asiático. Habitó la zona hace más de 100 millones de años.
PUBLICIDAD
Medía 27 metros de largo —casi el tamaño de tres autobuses escolares en fila— y pesaba entre 25 y 28 toneladas, el equivalente a nueve elefantes asiáticos adultos.
El estudio fue publicado en la revista Scientific Reports y fue realizado por un equipo de investigadores de la Universidad Mahasarakham, la Universidad Suranaree de Tecnología, el Museo Sirindhorn de Tailandia y el Colegio Universitario de Londres en el Reino Unido.
PUBLICIDAD
Nagatitan pertenece a un linaje exclusivo de Asia, diferente de los grandes saurópodos sudamericanos como Patagotitan o Argentinosaurus. Pero tienen una conexión indirecta: todos pertenecen al grupo más amplio de los titanosauriformes, que se distribuyó por todo el mundo durante el Cretácico.
El dinosaurio que nadie sabía que existía
Antes de este hallazgo, los restos de saurópodos en la Formación Khok Kruat —la capa de roca más joven con fósiles del Mesozoico en Tailandia— eran apenas fragmentos sin nombre.
PUBLICIDAD
Tras el hallazgo de los restos fósiles, los investigadores intentaron conocer si el dinosaurio era pariente cercano de otros saurópodos asiáticos o si tenía su propio linaje evolutivo.
También buscaron entender por qué estos animales crecieron tanto durante el Cretácico medio, hace unos 125 millones de años. La respuesta apunta al clima: el aumento de temperaturas y la expansión de ambientes áridos parecen haber favorecido el desarrollo de gigantes herbívoros como Nagatitan.
PUBLICIDAD
Lo que encontraron fue que Nagatitan pertenece a un grupo llamado Euhelopodidae, un linaje de saurópodos que solo vivió en Asia. Eso convierte a este hallazgo en una pieza clave para entender cómo evolucionaron estos dinosaurios en la región.
El estanque que escondía un gigante prehistórico

Todo empezó cuando un residente de la zona encontró huesos en la orilla de un estanque durante la temporada seca.
PUBLICIDAD
El equipo de investigadores excavó entre 2016 y 2019, y recuperó vértebras, costillas, parte de la pelvis, un húmero y un fémur casi completo. La excavación final se completó en 2024 y los fósiles quedaron en el Museo Sirindhorn.
El análisis de los huesos reveló características que no se habían visto en ningún otro saurópodo. Una de ellas es el hiposfeno —una cuña ósea que une las vértebras entre sí— que en Nagatitan tiene dos formas distintas a lo largo de la columna.
PUBLICIDAD
El estudio filogenético, que analiza el árbol familiar de los dinosaurios, ubicó a Nagatitan dentro del grupo Euhelopodidae al usar una matriz de 153 especies y 570 características.
Los investigadores confirmaron que Nagatitan no es pariente cercano de los otros saurópodos del sudeste asiático, Phuwiangosaurus y Tangvayosaurus.
PUBLICIDAD
Su peso supera en más de 10 toneladas al de Phuwiangosaurus, el segundo saurópodo tailandés más grande conocido. Algunos huesos estaban deformados o incompletos, lo que limitó la descripción del esqueleto.
“Mi sueño es seguir impulsando el reconocimiento internacional de los dinosaurios del sudeste asiático”, dijo el investigador principal Thitiwoot Sethapanichsakul, estudiante de doctorado en Londres y uno de los coautores.
PUBLICIDAD
Esperan continuar las excavaciones en la Formación Khok Kruat, donde aún hay una gran colección de fósiles de saurópodos para ser descritos y difundidos.
Tailandia lleva apenas cuatro décadas de investigación paleontológica sistemática y ya acumula 14 especies de dinosaurios nombradas, lo que la posiciona como uno de los países con mayor diversidad fósil en Asia.
Para los investigadores, el dinosaurio Nagatitan es solo el comienzo: el equipo tiene pendiente la descripción formal de varios especímenes que podrían revelar nuevas especies aún desconocidas para la ciencia.
El linaje de los gigantes que conquistó el mundo
En diálogo con Infobae, el investigador en paleontología del Conicet y la Fundación Félix de Ázara, el doctor Sebastián Apesteguía, explicó que “los primeros titanosauriformes fueron un tipo de dinosaurio saurópodo muy llamativo, especialmente por sus fuertes brazos y sus enormes cuellos de porte oblicuo a casi vertical, con los que se alimentaban de vegetación alta. Esto los diferenciaba de dinosaurios como el Diplodocus, que llevaban el cuello en posición horizontal y comían al ras del suelo".
Apesteguía resaltó: “Quizás el más famoso de estos titanosauriformes sea Brachiosaurus, inmortalizado en una de las primeras escenas de la película Jurassic Park”.
Como su origen es anterior a la separación de los continentes en Laurasia y Gondwana, esos dinosaurios se distribuyeron por todo el mundo y sus fósiles aparecen en Norteamérica, Europa, África y Asia.
“El nuevo Nagatitan se relaciona con formas ya conocidas de Tailandia, todas dentro de la familia de los euhelopódidos, un grupo que evolucionó en aislamiento por la existencia de un mar interior que limitó las conexiones entre Asia y el resto del mundo desde el Jurásico", explicó.
En América del Sur, “los titanosauriformes fueron bastante comunes durante el Cretácico Inferior, hace unos 120 millones de años, y dieron origen a especies como Ligabuesaurus, hallado en Neuquén, Chubutisaurus, en Chubut, y Padillasaurus, en Colombia.
“Dentro de este vasto grupo es que evolucionan los titanosaurios, el grupo más importante de saurópodos del Cretácico, el que alcanzó los mayores tamaños y el único que sobrevivió hasta el final para ver caer al asteroide”, afirmó Apesteguía.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La ciencia desmiente el mito del declive en la atención humana
Investigaciones recientes muestran que, a pesar de la percepción generalizada, la capacidad de concentración no ha disminuido en las últimas décadas, aunque los hábitos digitales impulsan cambios en la manera de enfocar las tareas

Científicos advierten que consumir azúcar antes de estudiar podría mejorar la concentración y la memoria
Un pequeño refuerzo previo puede optimizar la preparación mental al afrontar tareas exigentes

Cómo el ruido de las ciudades está transformando a las arañas joro en una especie urbana
Las telarañas y la fisiología de esta especie invasora ofrecen pistas sobre cómo los artrópodos pueden adaptarse a ambientes altamente perturbados por la presencia humana y el tráfico constante

Cómo detectar a un mentiroso: las señales que revela la psicología
Detectar el engaño resulta complejo, ya que no hay señales universales que garanticen identificar a quien falta a la verdad. Sin embargo, la ciencia ha permitido reconocer ciertos patrones y comportamientos

Por qué el café sabe amargo: un estudio lo explicó por primera vez a nivel molecular
Un equipo de la Universidad de Carolina del Norte logró visualizar el receptor responsable de esa percepción y descubrió que su función va mucho más allá del gusto, con implicaciones para el sistema inmune y el metabolismo




