
El cohete de SpaceX lanzado el viernes pasado no tuvo un “casi accidente” con un trozo de basura espacial, como se creía.
Los astronautas a bordo recibieron instrucciones desde la Tierra, casi siete horas después de su viaje a la Estación Espacial Internacional, de que existía la posibilidad de que la nave se estrellara contra un trozo de chatarra flotante.
La información transmitida por Sarah Gilles a los cuatro integrantes de la cápsula Dragon indicaba que se encontraban en camino a una “posible conjunción” en unos 20 minutos y les recomendaban que se pusieran sus trajes espaciales y se abrocharan los cinturones.
Sin embargo, un comunicado emitido el lunes por una portavoz del Comando Espacial de Estados Unidos reveló que se trató de una falsa alarma que se produjo debido a un “error de información”.
Las imágenes de la transmisión en directo del lanzamiento de SpaceX captaron el momento en que se ordenó a los astronautas que se abrocharan los cinturones. Las cámaras de la cápsula Dragon estaban apagadas y no había imágenes del interior de la cabina.
El video de la incógnita
Sin embargo, seis horas antes -apenas 12 minutos después del despegue- tuvo lugar otro momento que generó inquietud y que fue captado por las cámaras.
Cuando la cápsula Dragon se separó de la segunda etapa del cohete Falcon 9, un pequeño fragmento circular apareció en la pantalla, flotando entre las secciones recién separadas de la nave.
Se desconoce si se trataba de un trozo de escombro o de un fragmento de la propia nave espacial, pero no suponía ninguna amenaza para la misión. La explicación más probable es que fuera una pieza mecánica de la misión que se soltó por las enormes fuerzas creadas por la separación de los segmentos.
La confusión sobre este último acontecimiento está siendo investigada por el Comando Espacial de Estados Unidos.

Sobre el alerta erróneo, la teniente coronel Erin Dick aseguró que los ingenieros “se dieron cuenta rápidamente” de que no había ningún riesgo real de colisión y que se trató de un “error de información”, según consigna Daily Mail.
“De acuerdo con los procedimientos de seguridad estándar, la NASA y SpaceX notificaron a la tripulación para que tomaran las medidas apropiadas - poniéndose los trajes y bajando los visores hasta después de la hora prevista de la aproximación más cercana”, declaró Dick al medio británico.
“Tras un análisis posterior, se determinó rápidamente que la posible conjunción entre la cápsula Crew-2 y el objeto era un informe inexacto. Nunca hubo una amenaza de colisión para el Crew-Dragon”, añadió.
“Se hicieron las notificaciones apropiadas en cuestión de minutos y los astronautas continuaron su misión de forma segura”, finalizó.
Todavía no esta claro cómo y por qué SpaceX llegó incorrectamente a la conclusión de que había una posible colisión y comunicó a los astronautas que se prepararan para lo peor.
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