Sabemos que el virus se adhiere a diferentes superficies como por ejemplo, tus manos. De ahí que sea fundamental llevar adelante una correcta higiene con agua y con jabón para combatir la propagación del virus.
Cuando te lavás las manos sólo con agua, el agua se desliza sobre el virus, sin removerlo. Esto ocurre debido a la capa de grasa que tiene el virus. ¿Y eso qué tiene que ver?
Primero hay que entender que los aceites son grasas líquidas. Y el agua y el aceite no se mezclan, basta con ver lo que pasa cuando se tira un vaso de agua y otro de aceite en un mismo recipiente: no se juntan. Pero si se aplica jabón, el aceite se disuelve en el agua.
El jabón está conformado por moléculas en forma de alfiler, que tienen cabeza hidrofílica, es decir que es atraída por el agua y una cola hidrofóbica, que evade el agua y atrae, en cambio a los aceites o grasas.
Entonces, cuando las moléculas del jabón entran en contacto con el agua y la grasa se ejerce una doble atracción: la grasa se separa, las partículas de aceite quedan rodeadas y se dispersan en el agua.

En el caso del coronavirus ocurre lo mismo: el virus está conformado por proteínas y una membrana lipídica o grasosa, que cuando entra en contacto con el jabón, se separa. El jabón rompen esa membrana y así se destruye el virus.
En otra palabra, cuando te lavas las manos con agua y jabón, rodeás a esos microorganismo en tu piel con moléculas de jabón. Las colas hidrofóbicas de las moléculas de jabón que flotan libremente intentan evadir el agua. En el proceso, se introducen en la envoltura lipídica del virus y las abren a la fuerza: lo rompen
Luego el agua arrastra esos fragmentos que quedan del virus. Es importante saber que cualquier tipo de jabón sirve para el lavado de manos. No hace falta que sea antibacterial ni de ningún otro tipo.

Pero para que “la magia” ocurra hay que lavarse las manos 30 segundos, aproximadamente. Si nos lavamos durante 10 segundos, quedarán residuos. Es decir que el virus todavía está ahí. Pero si nos lavamos las manos durante 30 segundos, el jabón habrá logrado destruir al virus. Es importante pasar el agua y jabón por el dorso y la palma de las manos, entre los dedos y debajo de las uñas.
Cabe recordar que lo ideal es lavarse con agua y jabón pero si no se cuenta con esa opción, entonces se puede recurrir al alcohol en gel, ya que el alcohol funciona de manera similar al jabón: rompe la capa de grasa. Para que sea efectivo, debe tener entre 60 y 70% de alcohol.
“En cuanto al alcohol liquido diluido al 70 %, hay que tener mucha precaución, ya que su uso reiterado puede producir dermatitis”, explicó Fabián Martín, farmacéutico del departamento de Virología del Instituto Malbrán haciedo referencia al preparado de 70% alcohol y agua que se emplea, en ocasiones, para higienizar diferentes superficies
En cuanto a cuándo hay que lavarse las manos, Martín subraya que hay que hacerlo con frecuencia y no es sólo antes de comer, luego de ir al baño o al tocar la basura. “Hay que higienizarse las manos cada vez que estás en contacto con un objeto del exterior como al recibir un delivery, tocar una bolsa de supermercado, cajero automático, pasamos en la calle, etc”, enumeró.
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