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La Cancillería Argentina y la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires suspendieron un acto por la presión de China

La embajada del régimen de Beijing pidió al Ministerio de Relaciones Exteriores levantar un encuentro con diferentes actores sociales en los que se debatiría sobre totalitarismos. Entre los asistentes se encontraba un activista uigur, una de las minorías perseguidas en China

Un grupo de hombres con trajes formales y uniformes militares permanecen de pie alineados en un salón
Fernando Brun (en el centro) y el embajador de China, Wang Wei, participan en un acto conmemorativo junto a delegaciones militares y diplomáticas. (Embajada de China en Argentina)
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Una vez más el brazo represivo de China se hizo sentir en la capital argentina. Esta oportunidad tuvo como escenario la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Tres fuentes diferentes confirmaron a Infobae que por pedido de la embajada del régimen de Beijing en el país, la Cancillería intervino ante el ex Concejo Deliberante de la Ciudad para suspender el acto -programado para este lunes 24 de agosto- en el que se debatiría acerca de los totalitarismos del Siglo XXI. Paradójicamente, las instituciones argentinas accedieron.

La embajada china comandada por Wang Wei nunca quiso que ese foro se desarrollara y encontró la excusa perfecta para actuar cuando supo que en el mitin organizado por el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL) se presentaría Dolkun Isa, uno de los más importantes activistas uigures del mundo, radicado en Alemania y presidente del Congreso Mundial Uigur. Apenas supieron de su participación, los delegados diplomáticos iniciaron los trámites para intentar censurar la exposición.

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En la región de Sinkiang, al noroeste de China, la etnia uigur es perseguida por el régimen de Xi Jinping, a tal punto que las denuncias sobre violaciones a los derechos humanos se multiplicaron en los últimos años y proliferaron imágenes de los campos de concentración donde Beijing “reeduca” a sus miembros. El Partido Comunista Chino (PCC) se propuso borrar el tema de la agenda internacional y lanzó una campaña para evitar que se hable sobre los uigures en todo el mundo. Por eso se dispararon alarmas en la embajada china en Buenos Aires.

Las oficinas del Ministerio de Relaciones Exteriores encargadas de la misión ordenada por China para lograr la suspensión del acto en la Legislatura fueron la Dirección de Asia y Oceanía -al mando de Luis Fernando del Solar Dorrego- y la Secretaría de Relaciones Económicas Internacionales, bajo la jefatura del ex embajador argentino ante Alemania, Fernando Brun.

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Una vez bloqueada la Legislatura, Wang agradeció la intermediación y las gestiones de los funcionarios argentinos y a miembros de la Legislatura que accedieron al pedido de censura. Los organizadores supieron hace poco más de una semana sobre la cancelación y debieron recurrir a otros escenarios para que se desarrolle con “normalidad”.

El panel de Isa en la Legislatura llevaba como título: “¿Hay razones para la esperanza en la defensa internacional de los derechos humanos?" y tendría como otros de sus expositores a Marcelo Alegre y María de los Ángeles Lasa. Finalmente, la actividad debió desarrollarse este lunes 24 de agosto en el Club Alemán de Buenos Aires.

Captura de pantalla del sitio web de CADAL que muestra el programa de la conferencia sobre el sistema internacional de derechos humanos
La invitación original de CADAL del programa de la conferencia anual sobre derechos humanos y democracia en la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. (Infobae América)

El Director general de CADAL, Gabriel Salvia, se refirió a estas presiones a las que accedió la Cancillería: “Vemos con mucha preocupación que desde un ámbito donde se aprobó una ley en la Legislatura porteña, de establecer el 23 de agosto como Día en Recuerdo de las Víctimas del Totalitarismo, no se pueda organizar una conferencia para hablar de derechos humanos”.

Salvia agregó que le alarmaba que “una embajada extranjera, como es la de China, presione a la Cancillería de nuestro país y esta a la Legislatura de la Ciudad”, y que se “cercene” el derecho a “expresarnos libremente, a reunirnos para debatir temas que hacen a los derechos humanos y que se le extienda, en el marco de la represión transnacional, el derecho de un defensor de derechos humanos, como es nuestro colega uigur Dolkun Isa”.

Embajador Wang Wei, vestido de traje, habla desde un podio con el emblema de China. Detrás, una pantalla exhibe las banderas de China y Argentina y texto de bienvenida
El Embajador de China en Argentina, Wang Wei, interviene durante una exposición con diputados argentinos sobre el Grupo Parlamentario de Amistad en noviembre de 2024. (Embajada de China)

El hecho despertó inquietud en otras delegaciones diplomáticas. En estricto off the record, un funcionario extranjero de un país aliado al actual gobierno argentino se mostró sorprendido por el accionar oficial. “¿No hay libertad de expresión en la Argentina? ¿Tanto poder tiene China?“.

Desde la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires confirmaron el hecho. Explicaron a Infobae que si bien el pedido de la sala del Palacio estaba solicitada -y nunca se niega para eventos de este tipo- se prefirió desistir de otorgar el lugar para hacer lugar al pedido tanto de Cancillería como de la Secretaría General y Relaciones Internacionales del gobierno local. Como excusa, a CADAL le argumentaron que no estaban todos los papeles necesarios para el préstamo del lugar. En 2025 la Legislatura sí había accedido al pedido.

Desde Cancillería no quisieron hacer comentarios.

Antecedentes

En abril pasado, Infobae ya exponía este tipo de prácticas en la Argentina ante la pasividad local. Fue durante una reunión que tenía prevista como sede la Universidad de Belgrano y en la que se hablaría, también, sobre los derechos humanos en China.

En esa oportunidad fue para impedir la presentación de un libro crítico del régimen de Beijing prevista para el 29 de abril. La actividad, llamada “China: la seducción comunicacional para normalizar a un régimen”, tenía como objetivo, además, la ponencia de dos paneles de profesionales y expertos en política internacional ante estudiantes e invitados especiales. La coacción diplomática resultó eficaz: la jornada académica, finalmente, fue cancelada.

La actividad había sido organizada por la Fundación Friedrich Naumann, el Center for the Study of Contemporary Open Sociaties (CESCOS) y promovido por el International Republican Institute (IRI), uno de los think tanks más importantes dentro del ecosistema del Partido Republicano de los Estados Unidos. Las autoridades del IRI se mostraron sorprendidas por la capacidad de maniobras del régimen en la Argentina.

Portada de libro roja con título amarillo. Un monitor plateado en el centro muestra un videograma de Xi Jinping en una emisión de CGTN con texto en inglés
La portada del libro "China: La seducción Comunicacional para 'naturalizar' un régimen", de Roberto Iglesias, muestra un monitor con un videograma de Xi Jinping en una emisión de CGTN. (Infobae)

En el caso de la casa de altos estudios argentina, las presiones se mantuvieron en el ámbito privado y ninguna oficina de Cancillería participó. Sin embargo, esa lógica se cortó. Ahora, la embajada de China ejerció su influencia sobre el Palacio San Martín que a su vez logró torcer la voluntad inicial de la Legislatura porteña.

X: @TotiPI

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