El presidente de Paraguay reajustó un 5% el salario mínimo, superó a la inflación y alcanzará los USD 500

Santiago Peña anticipó que el sector empresarial “no va a estar de acuerdo con esta decisión”, pero defendió que “la política pública tiene que enfocarse en el trabajador” porque “le cuesta muchísimo llegar a fin de mes”

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 El presidente de Paraguay, Santiago Peña, interviene durante la Reunión Anual de la Junta de Gobernadores del Grupo BID, en Luque, Paraguay, el 13 de marzo de 2026 (REUTERS/Cesar Olmedo/Archivo)
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, interviene durante la Reunión Anual de la Junta de Gobernadores del Grupo BID, en Luque, Paraguay, el 13 de marzo de 2026 (REUTERS/Cesar Olmedo/Archivo)

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este miércoles un reajuste del 5% en el salario mínimo en el país, que desde el 1 de julio pasará a 3.044.000 guaraníes mensuales (500,12 dólares al cambio actual). El incremento supera el ajuste que habría correspondido según la inflación interanual marcada en el Código del Trabajo.

“Hoy quiero anunciar que he tomado la decisión de incrementar el salario mínimo por encima del cálculo de la inflación”, declaró Peña durante un informe de gestión ante miembros de la Asociación Nacional Republicana (ANR), también conocida como Partido Colorado. Con esta medida, el sueldo mínimo para el sector privado aumentará en 144.952 guaraníes (23,82 dólares), partiendo de los 2.899.048 guaraníes (476,31 dólares) actuales.

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El mandatario explicó que un incremento salarial del 2,4%, equivalente a la inflación interanual registrada en mayo, habría significado solo 60.000 guaraníes (9,86 dólares). “Es muy bajo para la clase trabajadora”, sostuvo. “He tomado la decisión de duplicar ese monto, que el incremento sea del 5%, lo cual creo que es un número equilibrado y que no pone en riesgo la estabilidad macroeconómica”, agregó.

La decisión se produjo luego de recibir un informe técnico del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), organismo integrado por representantes del Gobierno, empleadores y trabajadores, cuyo mes de negociaciones terminó sin acuerdo sobre el ajuste salarial. Peña, quien cumplirá su tercer año de Gobierno el próximo 15 de agosto, anticipó que el sector empresarial “no va a estar de acuerdo con esta decisión”, pero defendió que “la política pública tiene que enfocarse en el trabajador”, remarcando que “le cuesta muchísimo llegar a fin de mes”.

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Trabajadores del puerto de Caacupemi toman un descanso en el río Paraguay en Asunción, Paraguay (AP/Rodrigo Abd/Archivo)
Trabajadores del puerto de Caacupemi toman un descanso en el río Paraguay en Asunción, Paraguay (AP/Rodrigo Abd/Archivo)

El nuevo salario mínimo se hará efectivo una vez que Peña firme el decreto correspondiente, trámite que debe completarse antes del 1 de julio. La ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Mónica Recalde, explicó en la radio Monumental que la falta de acuerdo en la Conasam respondió a la postura de los empresarios, que defendían un aumento del 2,4%, mientras que los trabajadores reclamaban un 20% para compensar la pérdida de poder adquisitivo.

El Código de Trabajo estipula que el reajuste del salario mínimo es una atribución del Poder Ejecutivo, a propuesta del Conasam, tomando como base la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio.

Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas de Paraguay, Óscar Lovera, afirmó que el país enfrenta el impacto de la crisis en Medio Oriente, aunque resaltó la existencia de “escenarios de estabilidad” que permiten afrontar el contexto internacional desde una posición fortalecida. Lovera proyectó un crecimiento del 4,2% para 2026.

En declaraciones a EFE durante su participación en el Foro Económico Internacional sobre Latinoamérica y el Caribe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en París, el ministro destacó: “Tenemos una política monetaria con metas de inflación, con una afiliación controlada, un banco central independiente y, aparte de la estabilidad económica, también tenemos una estabilidad política”.

Fotografía de la entrada a la sede del Banco Central del Paraguay (BCP) (EFE/Noelia F. Aceituno/Archivo)
Fotografía de la entrada a la sede del Banco Central del Paraguay (BCP) (EFE/Noelia F. Aceituno/Archivo)

El funcionario reconoció que el país latinoamericano debe importar petróleo y derivados, cuyos precios han subido a nivel internacional, aunque señaló que la devaluación del dólar frente al guaraní ha mitigado parcialmente ese efecto. Subrayó, además, la “abundancia de energía eléctrica” en el país, toda ella “100 % renovable” gracias a las centrales hidroeléctricas, y mencionó “condiciones favorables en términos de carga tributaria” que hacen de Paraguay un actor competitivo en la región.

Lovera recordó que el producto interno bruto (PIB) creció un 6,6 % el año pasado, cifra que “casi triplicó” el promedio de Sudamérica. Consultado sobre el impacto inicial del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, vigente desde el 1 de mayo, el ministro dijo confiar en un mayor volumen de intercambios comerciales entre ambos bloques.

El ministro expresó la intención de que Paraguay se convierta en candidato a la OCDE, y se mostró “muy optimista” respecto a la posibilidad de adhesión en “cuatro o cinco años”. Explicó que se están implementando reformas en el marco del Plan Nacional de Desarrollo Paraguay 2050 para alinearse con “los estándares más altos a nivel mundial”, y que ya se firmó un memorándum de entendimiento con la OCDE para avanzar en un “programa país”.

(Con información de EFE)

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