
El expresidente y líder del oficialismo de Bolivia Evo Morales (2006-2019) negó este domingo que haya pactado con el Gobierno de Luis Arce para cambiar al ministro de Justicia y aseguró que “nunca” hará acuerdos con el Ejecutivo, al que tildó de “narco” y acusó de corrupción.
En un programa en la radio Kawsachun Coca, Morales negó que la renuncia del ministro de Justicia, Iván Lima, hace unos días fuera por “un acuerdo de Evo con Lucho (Arce)” como, según dijo, señalaron algunos medios de comunicación.
”Quiero que sepa el pueblo boliviano, tengo dignidad, no hay ningún acuerdo con Lucho con semejante acto de corrupción y con un Gobierno narco”, señaló.
Morales afirmó que “nunca va a haber un acuerdo con Lucho” porque, además, “electoralmente” Arce “es una suma que resta” por el escaso apoyo que dan al presidente algunas encuestas mencionadas por el exmandatario.

También ratificó su denuncia de que la intención de Arce supuestamente es quedarse con la sigla del gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) para que el partido desaparezca.
Además acusó al presidente de querer conservar “el poder político para proteger la corrupción familiar, pero también de carácter institucional”, una denuncia que ha hecho antes varias veces y que causó el alejamiento entre ambos.
Sobre el nuevo ministro de Justicia, el ahora exprocurador César Siles, Morales consideró que “es igual o peor que Iván Lima”.
Arce y Morales están distanciados desde finales de 2021 por el control del MAS y el Ejecutivo, pugna que se profundizó ante la necesidad de renovar la dirección nacional del partido oficialista, aún en manos del exgobernante.

Tras liderar una caminata de 187 kilómetros por el Altiplano, Morales pidió al Gobierno que cambie a varios ministros, incluido Lima, y que resuelva problemas como la falta de dólares y combustibles, pero además exigió que se reconozca un congreso partidario que le nombró “candidato único” para las elecciones generales de 2025.
El órgano electoral no reconoce ese congreso, ni otro realizado por la facción oficialista afín a Luis Arce en el que se eligió a un nuevo presidente del MAS, porque ninguno cumplió con los requisitos señalados en su propio estatuto.
El Gobierno ha asegurado que la marcha fue el inicio de un plan para derrocar a Arce, con la intención de que el titular del Senado, Andrónico Rodríguez, afín a Morales, asuma la Presidencia del país para habilitar la candidatura del exgobernante.
En medio de las tensiones, el jueves Iván Lima, uno de los ministros más criticados por Morales, renunció irrevocablemente a la cartera de Justicia y anunció que iniciará procesos “contra gente que le ha hecho daño al pueblo boliviano”, sin especificar contra quiénes.

La facción oficialista leal a Morales tenía previsto bloquear carreteras desde este lunes para lograr atención a sus demandas, pero decidió suspender la medida.
(Con información de EFE)
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