La Fiscalía cubana pidió hasta nueve años de cárcel contra seis personas que participaron en una protesta antigubernamental en la pequeña localidad de Caimanera (oriente), colindante con la base naval estadounidense de Guantánamo.
En total, la Fiscalía pide una sanción conjunta de 37 años de prisión por los delitos de desórdenes públicos, atentado e instigación a delinquir, de acuerdo con el escrito, fechado el domingo y al que tuvo acceso EFE este lunes.
Las edades de los imputados oscilan de entre los 27 y 50 años.
El 6 de mayo pasado, un grupo de vecinos de Caimanera (10.000 habitantes) se manifestó en contra de la gestión del régimen y los largos apagones que se registraban en el municipio.
Según pudo saber EFE en aquel momento, y como constó en videos compartidos por algunas oenegés como Amnistía Internacional, a la protesta le siguió una fuerte movilización policial y la represión de algunos de sus integrantes.
La Fiscalía -que argumentó que hubo “resistencia” al arresto de algunos acusados- añadió que al lugar acudieron miembros de la Brigada Especial Nacional del Ministerio del Interior (conocidos como boinas negras).
La plataforma internacional de monitoreo de internet Netblocks, y otras similares como Cloudflare Radar, confirmaron la caída del internet en todo el país al poco de registrarse las manifestaciones.
En su escrito, la Fiscalía señaló que dos de los acusados -en los primeros días, las autoridades hablaron de tres- iniciaron la marcha presuntamente en estado de ebriedad -algo que han negado los activistas- al grito de “abajo el comunismo”, “patria y vida (lema de las protestas masivas de 2021)” y “nos están matando de hambre”.
Ambos, siempre según la acusación, buscaron que más vecinos se les uniesen.
Posteriormente, junto con otros, se dirigieron a la sede local del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal) para seguir gritando consignas “por espacio de 15 minutos” y volvieron al punto en el que se inició la protesta.
Dos de los imputados están bajo prisión preventiva.
Solo por las manifestaciones del 11 de julio de 2021 (11J), las mayores en décadas, se han registrado unas 700 sentencias de cárcel, algunas de hasta 30 años, según registros de distintas ONG como Justicia 11J y Prisoners Defenders.
Asimismo, estas organizaciones cifran por encima de 1.000 los presos políticos en el país. Justicia 11J ha documentado en los últimos dos años la detención de 1.887 manifestantes, de las que 793 continúan en prisión.
Más de 900 han sido sancionadas y cerca de un centenar han marchado al exilio. El Gobierno insular ha tachado de “contrarrevolucionarios” a los manifestantes procesados y ha asegurado que estaban organizados y financiados desde el exterior con el objetivo de acabar con el sistema imperante en la isla desde 1959.
(Con información de EFE)
Últimas Noticias
Allanan una vivienda del expresidente Luis Arce en el marco de la investigación judicial contra su hijo
El procedimiento fue realizado por agentes de la Fiscalía y la fuerza policial contra el crimen. En el operativo se incautaron documentos, dispositivos electrónicos y dinero equivalente a 14 mil dólares

Chile: el gremio de camioneros aseguró que no irá al paro tras el alza de los combustibles
Los dirigentes se reunieron en La Moneda con el ministro de Interior, Claudio Alvarado, y a la salida señalaron que su compromiso es “mantener la cadena de abastecimiento”

Bolivia cambia al presidente de la estatal YPFB en medio del escándalo por el combustible
Yussef Alky fue removido del cargo tras más de un mes de cuestionamientos sobre su gestión. Lo reemplaza Claudia Cronenbold, una antigua ejecutiva de Petrobras

El petrolero ruso Anatoly Kolodkin llegó a aguas de Matanzas, en Cuba
Con 100.000 toneladas métricas de crudo, el navío obtuvo una exención de Estados Unidos para sortear las sanciones en vigor

El Gobierno de Bolivia reemplazó al presidente de YPFB y anunció medidas ante la crisis por combustible de baja calidad
El mandatario boliviano, Rodrigo Paz, designó a Claudia Cronenbold en lugar de Yussef Akly y anunció un paquete de medidas para enfrentar la crisis por la calidad del combustible tras protestas y denuncias de daños en vehículos



