Tras el paso la madrugada del miércoles del huracán María, comenzaron a registrarse saqueos en Puerto Rico, en especial en la zona este de la isla. Hasta el momento, al menos 12 personas fueron detenidas por este delito.
Establecimientos de comida rápida y otros comercios fueron saqueados por personas que aprovechan los momentos de confusión para hacerse con bienes y víveres.
Los hechos más destacados ocurrieron en el centro comercial Palma Real de Humacao, donde individuos aprovecharon los accesos provocados por los destrozos causados por el huracán.
EFE pudo comprobar cómo en áreas de San Juan se cometieron actos de pillaje, aunque en la capital se trató de casos aislados.
La Policía y las agencias federales de seguridad patrullan arterias principales de San Juan portando armas largas y están desplegados en puntos muy concurridos como las pocas gasolineras que comienzan a operar para evitar asaltos y desórdenes.
El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, anunció este viernes que para evitar desórdenes puede que se prolongue el toque de queda, de seis de la mañana a seis a la noche, a más allá del sábado, la fecha límite establecida inicialmente.
"Seguiremos implementando el toque de queda, por lo que lo más probable es que se extienda hasta más allá del sábado", dijo Rosselló, aunque habrá que esperar a que se confirme de forma oficial.
Reportaron que las consecuencias por violar el toque de queda es una multa de USD 500 y/o seis meses de cárcel.
Mientras, algunos pequeños comercios van abriendo progresivamente sus puertas al público de forma limitada y hay supermercados que también han operado, de forma temporal, para tratar de satisfacer las necesidades de la población.
La gente se agolpa en los pocos lugares donde se ofrecen víveres y comienza a sentirse, aunque lentamente, la sensación de desabastecimiento.
Con información de EFE
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