Moscú, 2 abr (EFE).- Rusia expulsó el pasado año a casi de 90.000 inmigrantes ilegales, el doble que en 2023, informó este miércoles el director del Servicio Federal de Alguaciles (SFA), Dmitri Áristov.
"En 2024 fueron deportados 88.000 ciudadanos extranjeros que se hallaban ilegalmente el territorio de Rusia", dijo Áristov en una intervención ante el Consejo de la Federación, el Senado ruso.
Según dados del SFA, el año anterior fueron expulsados 44.000 inmigrantes de un total de 60 países.
Todas esas deportaciones, aseguró en su momento Áristov, fueron llevadas a cabo en cumplimiento de decisiones judiciales.
Rusia ha endurecido en los últimos años las penas por violación de las leyes migratorias, lo que redujo notablemente la llegada de trabajadores, especialmente de las antiguas repúblicas soviéticas de Asia Central.
En particular, las autoridades apretaron las tuercas tras el atentado terrorista llevado a cabo por tres extremistas islámicos procedentes de Asia Central en la sala de conciertos capitalina Crocus City Hall, que costó la vida a 144 personas.
El presidente ruso, Vladímir Putin, considera prioritario contener el flujo de inmigrantes ilegales, y defiende "el principio de que solo pueden venir a vivir y trabajar en Rusia aquellos que respeten las tradiciones, el idioma, la cultura y la historia" del país. EFE
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