Brasilia, 1 abr (EFE).- Una comisión del Senado brasileño aprobó este martes un proyecto de ley que permite tomar medidas de represalia contra países que impongan barreras comerciales a sus productos, en la víspera de que la Administración de Donald Trump anuncie nuevos gravámenes externos.
Según los senadores de la Comisión de Asuntos Económicos de la Cámara Alta, donde fue analizado el documento, la iniciativa habilita los instrumentos necesarios para que Brasil se proteja de los aranceles "unilaterales" impuestos por EE.UU.
El texto autoriza aumentar los impuestos de importación sobre bienes y servicios contra un país o bloque económico que perjudique la competitividad de los productos brasileños de forma unilateral en esos mercados.
También contempla la posibilidad de "suspender concesiones comerciales o inversiones" y, en último extremo, "suspender concesiones relativas a derechos de propiedad intelectual".
Igualmente, prevé consultas diplomáticas para mitigar o anular los efectos de las medidas y contramedidas.
El proyecto recoge además los supuestos en los que podrá aplicarse la ley.
En este sentido, se activará cuando un país o bloque "interfiera en las opciones legítimas y soberanas de Brasil" mediante "la aplicación o amenaza de medidas comerciales" unilaterales.
También cuando esas acciones "sean incompatibles con las disposiciones de acuerdos comerciales" vigentes o constituyan medidas unilaterales medioambientales "basadas en requisitos más onerosos que los parámetros, normas y estándares adoptados por Brasil".
Y es que la iniciativa, que previsiblemente irá directa a la Cámara de Diputados para su votación, se redactó en un primer momento como respuesta a la dura legislación medioambiental de la Unión Europea (UE) contra la deforestación.
El Gobierno brasileño afirma que esa normativa comunitaria, que restringe la importación de alimentos relacionados con la tala ilegal y cuya entrada en vigor se suspendió hasta finales de este año para los grandes operadores, es una medida "proteccionista" revestida de ecologismo.
Sin embargo, la guerra comercial emprendida por el presidente estadounidense, Donald Trump, obligó a modificar el texto original con la intención de ampliar su universo, más allá de la cuestión medioambiental.
En este contexto, el nuevo documento, de la senadora Tereza Cristina Corrêa, una influyente productora rural y antigua ministra de Agricultura en el Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022), habla de responder "medidas unilaterales adoptadas" por terceros que "impacten la competitividad internacionales" de los productos brasileños.
Brasil ya se ha visto impactado por la guerra comercial de Trump tras los aranceles impuestos del 25 % al acero y al aluminio.
El país sudamericano es actualmente uno de los mayores exportadores de acero hacia EE.UU., junto con Canadá y México, y tiene una menor participación en el mercado de aluminio, aunque aun así puede sufrir un duro impacto con los aranceles.
Además, el miércoles se espera que el magnate republicano anuncie nuevos aranceles, denominados "recíprocos", sobre productos de prácticamente todos los países socios de EE.UU., entre los que podría estar el etanol brasileño. EFE
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