Nairobi, 27 mar (EFE).- El director general de la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA), John Kaseya, se reunió en Washington con representantes de la nueva Administración de Estados Unidos tras la congelación de la ayuda ordenada en enero por el presidente de este país, Donald Trump, informó este jueves el organismo, que está buscando una nueva "estrategia financiera de salud" para África.
"Realmente, corremos el riesgo de que se reviertan dos décadas de logros sanitarios en el continente. También nos preocupa el riesgo de que se produzca otra epidemia de origen africano, y que todo ello se traduzca en más crisis", dijo en una rueda de prensa virtual desde EE.UU. el epidemiólogo Ngashi Ngongo, jefe de la Oficina Ejecutiva de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (CDC de África).
Ngongo hizo así referencia a la epidemia de mpox (enfermedad antes conocida como viruela del mono) que ha registrado desde enero de 2024 en 23 países africanos 111.291 casos (25.902 confirmados) y al menos 1.724 muertes, además de infecciones en al menos 13 países fuera del continente.
"Los CDC de África han elaborado una nueva estrategia y el director general se está moviendo para asegurarse de que obtenemos todo el apoyo posible", afirmó Ngongo, tras confirmar que Kaseya viajó recientemente también a Noruega y Suecia.
Así, la nueva estrategia del organismo en un contexto de reducción de los fondos de cooperación por parte de EE.UU. pero también de países europeos busca que los líderes de los países africanos dediquen más recursos domésticos a la salud, además de impulsar mecanismos de "financiación innovadora" -como tasas sobre los productos importados a África a las contribuciones de la diáspora- y aumentar la implicación del sector privado.
"Es fundamental que encontremos nuestras propias fuentes de financiación a nivel local y que no dependan de la decisión de nuestros socios (internacionales)", aseveró Ngongo, al detallar que los CDC de África ya están en contacto con actores del sector privado africano, pero también de Europa y EE.UU.
Según Ngongo, la delegación de los CDC de África se reunió en Washington con representantes del equipo de seguridad global y diplomacia de la Casa Blanca, del Departamento de Sanidad y de Servicios Humanos y del Departamento de Estado, entre otros.
"Señalamos, y nuestros colegas estadounidenses también lo aceptaron, que la seguridad sanitaria mundial empieza por lo que ocurre fuera de los EE.UU. (...) Es muy importante que trabajemos juntos para extinguir el fuego en África, porque proteger a África es proteger al mundo", destacó el experto.
El epidemiólogo subrayó que los representantes estadounidenses les transmitieron que "les gustaría que la sanidad funcionara más como un negocio que a base de subvenciones", algo a lo que Ngongo aseguró que el organismo panafricano está abierto.
Uno de los sectores más afectados en África por la abrupta congelación de los fondos ordenada por Trump ha sido el sanitario, al ser uno de los principales destinos de la ayuda estadounidense al continente.
El pasado 1 de febrero, el director de los CDC de África estimó en una carta dirigida a los líderes africanos que podrían producirse entre dos y cuatro millones de muertes adicionales al año por "enfermedades prevenibles y tratables" si no se actúa con urgencia. EFE