Quito, 21 feb (EFE).- La Unión Europea (UE) aportará 2,1 millones de euros para implementar en Ecuador el 'Centro de Fusión', un proyecto enfocado en integrar un núcleo de información compartida entre instituciones ecuatorianas y la Europol para vigilar amenazas y riesgos potenciales, especialmente el narcotráfico a través del comercio marítimo entre los puertos ecuatorianos y los europeos.
Este proyecto es parte de los compromisos asumidos durante la cuarta Mesa Técnica de Temas de Seguridad, realizada entre el 3 y 4 de diciembre del pasado año, y será implementado por Expertise France, la agencia pública del Gobierno de Francia para el diseño y ejecución de proyectos de cooperación técnica internacional.
Así lo detalló este viernes en un comunicado el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador tras la firma de un memorando de entendimiento para llevar a cabo esta iniciativa, suscrito por la canciller ecuatoriana, Gabriela Sommerfeld, y la embajadora de la UE en Ecuador, Jekaterina Doródnova.
El documento firmado este viernes provee el marco legal necesario para implementar la colaboración con diversas instituciones ecuatorianas, fomentando la cooperación y eficiencia en sus acciones conjuntas.
El proyecto contempla actividades como capacitaciones, mejoras tecnológicas y visitas técnicas a centros internacionales de referencia. Además, se realizarán esfuerzos coordinados para optimizar las infraestructuras necesarias para su implementación.
"El apoyo de expertos extranjeros es clave en los esfuerzos del Gobierno del presidente Daniel Noboa para combatir frontalmente las amenazas de los grupos de delincuencia transnacional organizada", señaló Sommerfeld.
"Confiamos en que el nuevo Centro de Fusión fortalezca las capacidades de nuestras instituciones estableciendo un modelo regional para el intercambio de información e inteligencia que asegure las rutas marítimas tanto del Atlántico y del Pacífico Sur", añadió.
Por su parte, Doródnova coincidió en señalar que la firma de este documento "es un hito en las relaciones entre la UE y Ecuador".
"Estamos creando un puente de comunicación entre las instituciones ecuatorianas y europeas para que puedan hacer frente común a los retos del narcotráfico y la delincuencia organizada", dijo la embajadora europea.
"Este proyecto es una muestra del compromiso integral de la Unión Europea y sus Estados miembros para abordar problemas transnacionales globales comunes como es el narcotráfico", concluyó.
Rodeado por Colombia y Perú, los dos mayores productores mundiales de cocaína, con varios puertos en sus costas y una economía dolarizada, Ecuador se ha convertido en los últimos años en un paso importante para el tráfico de esa droga que se dirige mayormente a Europa y Norteamérica.
La principal vía de salida es el puerto de Guayaquil, el mayor del país, donde las mafias del narcotráfico suelen esconder la droga bajo la fachada de productos de exportación o incluso dentro de las estructuras de los contenedores de mercancías para que sean desembarcados en puertos como los de Amberes (Bélgica), Rotterdam (Países Bajos), Hamburgo (Alemania), Algeciras (España) y Valencia (España).
Ecuador es además el tercer país que más drogas decomisa -solo por detrás de Colombia y Estados Unidos-, con unas 200 toneladas anuales de estupefacientes incautadas desde 2021 y un récord histórico de casi 300 en 2024. EFE
Últimas Noticias
Razer presenta su portátil 'gaming' más fino, el Blade 16 (2026), con 14,9 mm de grosor

Marlaska avanza una modificación legal "para perseguir a los grupos ultras" en el fútbol
El titular de Interior anuncia ajustes normativos que buscan reforzar la protección en los estadios y frenar el auge de la violencia, con medidas que involucran a clubes, fuerzas de seguridad y nuevas directrices para eventos deportivos en todo el país

Ainhoa Arteta desvela su desconocida amistad con la Reina Sofía: "He ido a Zarzuela a tomar café con ella"

Prescribir actividades sociales en Atención Primaria, útil para abordar "determinantes sociales de salud", según la OMS
Conectar a pacientes con recursos comunitarios y actividades no médicas impulsa la mejora de la calidad de vida, reduce desigualdades y alivia la carga sobre servicios saturados, señala la OMS, que apuesta por compartir modelos exitosos entre países
