Kinsasa, 28 ene (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, condenó la toma de la estratégica ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo, por parte del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23), durante una llamada telefónica con el presidente del país, Félix Tshisekedi, al que reafirmó el apoyo del Gobierno estadounidense a la soberanía de la RDC.
Según informó en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce, Tshisekedi y Rubio hablaron el lunes por la tarde con el objetivo de estrechar las relaciones bilaterales entre ambos países y abordar el conflicto que asola al este de la RDC.
Ambos coincidieron en la importancia de hacer avanzar el proceso de paz de Luanda, liderado por el presidente angoleño, Joao Lourenço, que promovió un alto el fuego fallido en julio de 2024, para "reanudar las conversaciones entre la RDC y Ruanda lo antes posible".
Rubio también mantuvo una conversación telefónica con el mandatario keniano, William Ruto, en la que también analizaron la situación en la RDC y valoraron "el apoyo necesario" de Estados Unidos.
Según publicó Ruto en su perfil de la red social X, Rubio "elogió" los esfuerzos de Kenia por promover la estabilidad regional, ya que, bajo su presidencia de la Comunidad de África del Este (EAC), Ruto convocó una cumbre extraordinaria con los jefes de Estado de los países del este de África, que se celebrará previsiblemente este miércoles, y a la que tanto Tshisekedi como el presidente ruandés, Paul Kagame, han confirmado su asistencia.
Asimismo, Ruto aseguró que en la tarde del lunes habló con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien "expresó su apoyo a los esfuerzos regionales por hacer frente al desafío" en la RDC.
Por su parte, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, conversó con Kagame para analizar la escalada de los combates, y aseguró en su perfil de X que ambos coincidieron en la "urgente necesidad" de promover un alto el fuego y de la reanudación de las conversaciones de paz entre todas las partes involucradas en el conflicto.
El lunes los rebeldes del M23 -grupo armado formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- aseguraron haber tomado Goma, capital de la provincia Kivu del Norte, después de varios días de intensos enfrentamientos con el Ejército congolés y sus milicias aliadas, en los que consiguieron ganar terreno.
Esta escalada del conflicto ha generado un aumento de la tensión con la vecina Ruanda, ya que el Gobierno de la RDC acusa al ruandés de apoyar al M23, un extremo que ha sido confirmado por la ONU.
Por su parte, Ruanda y este grupo rebelde acusan al Ejército congoleño de cooperar con las FDLR, un grupo fundado en 2000 por cabecillas del genocidio de 1994 y otros ruandeses exiliados para recuperar el poder político en su país, una colaboración que también ha sido confirmada por la ONU.
La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño en Kivu del Norte. Desde entonces, ha avanzado por varios frentes hasta situarse en Goma, capital de unos dos millones de habitantes que es sede de ONG internacionales e instituciones de la ONU y que el grupo ya ocupó durante diez días en 2012.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la Monusco. EFE
Últimas Noticias
Hasta un 55 % de Cuba quedará este sábado a la vez sin corriente por la crisis energética
La Comunidad celebra los dos nuevos conciertos de Shakira en Madrid, "el lugar donde quieren venir todos los artistas"

Irán denuncia el uso de bombas de racimo por Israel y EE.UU. como un “crimen de guerra”
Ucrania firma en Qatar su tercer acuerdo de seguridad con los países del golfo Pérsico en una semana

El presidente de Irán denuncia la "contradicción" de los ataques de EEUU contra su infraestructura de energía
Tras acusaciones de vulneración de acuerdos previos, Masud Pezeshkian advirtió una respuesta “contundente” ante daños a instalaciones claves, mientras Pakistán solicitó el fin de ofensivas para abrir espacio a la mediación diplomática entre las partes involucradas
