Moscú, 18 nov (EFE).- Las tropas rusas continuaron hoy su avance en el este de Ucrania con la toma de la localidad de Novooleksiivka en la región de Donetsk pese al revuelo causado por el anuncio sobre la autorización estadounidense al uso de misiles de largo alcance por parte de Kiev contra territorio ruso.
Según el Ministerio de Defensa de Rusia, Novooleksiivka fue capturada por unidades de la agrupación Tsentr (Centro), que en los últimos días tomaron también las aldeas de Stepanivka, Leninske y Makarivka, todas en Donetsk.
La conquista de Novooleksiivka, donde antes de la guerra vivían poco más de 150 habitantes, fue confirmada también por el proyecto ucraniano DeepState.
Según fuentes militares británicas, Moscú ha logrado recuperar unos 1.500 kilómetros cuadrados en el Donbás en los últimos dos meses, pero ha pagado un alto coste en vidas, ya que en octubre sufrió una media de 1.500 bajas diarias.
La noticia de hoy llega después de las informaciones de la prensa occidental sobre la autorización estadounidense a Kiev para golpear objetivos en territorio ruso, concretamente la región fronteriza de Kursk, con armas de largo alcance.
El Kremlin acusó hoy a Washington de echar "leña al fuego" de la guerra en Ucrania con esa decisión.
"Es evidente que la Administración saliente en EEUU tiene intención de continuar echando leña al fuego y seguir provocando una escalada de la tensión en torno a este conflicto", dijo Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin.
Subrayó que si se confirma que Occidente ha dado luz verde a Kiev eso significará "cualitativamente una nueva fase de tensión y una nueva situación respecto a la implicación de EEUU" en la contienda.EFE
Últimas Noticias
Rubio afirma antes de la cumbre de Exteriores del G7 que reabrir Ormuz va en el "interés nacional" de sus miembros

Trump ordena pagar a agentes de seguridad ante emergencia nacional en aeropuertos
Irán reivindica ante la ONU su derecho a impedir el paso de buques enemigos en el estrecho de Ormuz
En una conversación con António Guterres, Abbas Araqchi sostuvo que Teherán actúa para resguardar la seguridad regional tras la ofensiva estadounidense e israelí, cuestionó demandas externas de contención e instó a Naciones Unidas a denunciar violaciones internacionales
