María Pérez: "Para mí sí es la Triple Corona, es la medalla de todos los marchadores"

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La marchadora española María Pérez, subcampeona olímpica en los 20 kilómetros en Paris 2024, ya tiene la medalla que le faltaba en su colección, tras los oros en el Mundial y Europeo, con una plata ahora en los Juegos que le sabe a más por las enfermedades y pérdidas que ha sufrido hasta subir al podio de los Juegos. "Tengo la medalla que me faltaba. No es la Triple Corona, pero para mí sí que lo es. Lo he conseguido. Bueno, queda soñar todavía y ver quién hará el relevo. Mi sueño sería completarla con Álvaro (Martín). Es una motivación si la puedo conseguir con Álvaro, y ser compartida hombre y mujer que tengan la misma Triple Corona", expresó minutos después de la ceremonia de flores -la medalla la recibe este viernes en el Stade de France- en la que posó delante de la Torre Eiffel. Apoyada en unas vallas que casi están desmontando, María Pérez reveló que se fue a abrazar a Álvaro Martín antes de saludar a la Reina Letizia Ortiz. "Es que somos compañeros y con él he compartido mis grandes momentos. Que los técnicos decidan, pero a mí me haría ilusión, y yo creo que a Álvaro, también", aseguró. La granadina enarboló la bandera de la marcha española, y se enorgulleció "de todo lo que ha dado a este país" antes de analizar una "carrera loca". "Siempre digo que las mujeres somos más suicidas que los hombres. Aquí grupo no hay, aquí todos se llevan a muerte, hay codazos, hay de todo", relató. La pupila de Jacinto Garzón dijo que cuando de marchó la china Yang y les sacaba 30 segundos pensó que ya no podía dejarle más renta. "Y también aflojaba mucho a 4'30, que no me interesaba, y yo quería a 4'20 hasta que aguantara. Al final me ha tocado romper la carrera en el kilómetro 8. Me la he jugado y me ha salido bien", celebró. No obstante, la bicampeona del mundo y de Europa vio cómo la australiana Jemima Montag y tenía que apostar por el oro o la plata. "Yo prefería quedarme con la plata, asegurarla. El bronce está bien, pero la plata está mucho mejor", comparó. Y al cruzar la meta en el Campo de Marte se acordó de dos amigos que fallecieron este año, Ángel Paco, con una enfermedad de cáncer, y un policía local de su localidad, Nicolás, con el que desayunaba todos los días, recordó conteniendo la emoción. A Nicolás le entregó una medalla de la Ciudad de Granada. Le dijo que le traería otra, pero se fue y ya no se la pudo dedicar. "Tenemos un sitio donde fue la última vez que iré y cuando llegue ahora", avanzó. "HE ENTRENADO A CUCHILLO" Las emociones dan paso a los problemas que ha arrostrado desde Tokyo 2020, donde se quedó a las puertas -cuarta- del podio al que sí ascenderá este viernes en París. "Sí, no he vivido un buen momento personal ni profesional. El diagnóstico de cadera llegó más tarde. Llevaba cuatro meses de desventaja con el resto, pero me lo he tomado como de más frescura que el resto", analizó. Después pilló tres virus y en Font Romeu, su lugar talismán, se puso las pilas. "Todos los días me entrenaba a cuchillo o machete para poder estar aquí en las mejores condiciones", desveló, mientras que confesó que en la carpa de España no se vio el 20k masculino porque le pone nerviosa antes de competir. "Encima cuando hace declaraciones me menciona y me pone presión y no me gusta. Nos hemos saltado los protocolos porque estaba saludando a la reina, vino y he pasado de la reina para abrazar a Álvaro. Luego le hemos pedido perdón", confesó. Generosa, Pérez compartió su éxito con los prohombres de la marcha española. "Ésta es la medalla de todos los marchadores, de Jordi Llompart, Valentí Massana, ... de todos, todos. Pues se lo merecen todos los marchadores. Así que esta medalla, la mía, es de todos", manifestó. Pérez volvió a la carrera, cuando aceleró y vio que no despegaba a sus rivales. "Me dije, madre de Dios, que aquí no despego a ninguna y luego había que intentar quedarnos cuanto menos mejor. Creo que he hecho bien la carrera, que he tenido esa mente fría de quedarme con la plata. ¿El relevo mixto? Es una carrera diferente, no sé si me lo he ganado o no porque el que tenga una medalla no quiere decir que vaya a estar. Hay que mirar otras muchas cosas como quién recupera mejor", esgrimió. Mientras tanto, la marchadora de Orce, un pequeño pueblo de 1.150 habitantes, disfrutará de su Triple Corona que no es tal, pero que sí lo es para ella, y que, quizá, junto a Álvaro Martín la pueda revestir de oro en la marcha mixta de la próxima semana en el mismo escenario bajo la sombra de la Torre Eiffel. "¿Es una motivación extra? Sí", dijo poco después de hacerse un 'selfie' con un grupo de aficionados agolpados en la valla.

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