São Paulo, 21 jun (EFE).- Celeste Arantes, madre de Pelé, murió este viernes a los 101 años en la ciudad brasileña de Santos, según informó la fundación del futbolista, fallecido en diciembre de 2022.
La Fundación Pelé, que no aclaró la causa de la muerte, lamentó la partida de Arantes, conocida como Celestinha, a quien alabó como "madre modelo" y por haber enseñado "los valores humanos" a su hijo.
"Le estaremos eternamente agradecidos por haber existido", señaló la asociación del ícono del fútbol brasileño en redes sociales.
El Santos, el club con el que Pelé tocó la cima del deporte, se unió a las condolencias y decretó luto oficial de tres días, con la bandera a media asta.
"Fueron 101 años de una historia de vida inspiradora, de una mujer negra que enfrentó infinitas adversidades por el bien de la familia", escribió el equipo.
Cuando Pelé murió a los 82 años, el cortejo fúnebre pasó enfrente de la casa de Arantes en Santos en señal de respeto, porque esta se encontraba demasiado debilitada para asistir al funeral.
Arantes, originaria de Tres Corações, un pueblo del interior del estado de Minas Gerais en el que también nació Pelé, siguió los pasos del hijo en su fulgurante carrera deportiva y acabó por establecerse en Santos. EFE
jmc/mp/hbr/apa
Últimas Noticias
Ampliación de cobertura EFE Audiovisual Internacional 31 mar (16.00 GMT)
Meta presenta sus primeras gafas con IA optimizadas para cristales graduados
Equipadas con tecnología óptica de última generación y nuevas funciones inteligentes, las gafas inteligentes de Meta, desarrolladas en colaboración con Ray-Ban y Oakley, ofrecen compatibilidad internacional, variedad de estilos y mejoras en experiencia digital y salud para los usuarios

Trump, impaciente por terminar la guerra de Irán, pide a aliados que "tomen" Ormuz
Justicia de EE.UU. falla a favor del primer ministro de Antigua y Barbuda por yate ruso
Italia defiende que actuó de acuerdo al tratado de uso de las bases al negar a EEUU el aterrizaje en Sigonella
El ejecutivo encabezado por Giorgia Meloni justificó la negativa a autorizar vuelos estadounidenses en una base de Sicilia, tras alegar que no existió consulta previa y las operaciones no cumplían las directrices del acuerdo militar bilateral entre ambos países
