El gobierno de Zimbabue firmó el miércoles un acuerdo con los granjeros blancos expropiados de sus tierras en los años 2000 para recaudar unos 3.500 millones de dólares (2.980 millones de euros) de fondos con el fin de indemnizarlos.
A inicios de los años 2000, unos 4.000 de los 4.500 grandes propietarios blancos de la época fueron expulsados de sus tierras en beneficio de los granjeros negros, por orden del gobierno de Robert Mugabe, quien fue obligado a renunciar en 2017.
Esta iniciativa tenía por objetivo corregir las desigualdades heredadas de la colonización británica.
Pero, mal organizada, esa repartición se hizo en beneficio de allegados al régimen y agricultores sin equipo ni formación, causando la caída brutal de la producción.
Esta reforma hundió la economía en una crisis catastrófica de la que no se ha recuperado.
El gobierno actual, afectado financieramente, no tiene los recursos para indemnizar a los granjeros expulsados, pero decidió instalar un comité, compuesto por agricultores y donantes, encargado de colectar los fondos.
"En el acuerdo, nos dimos doce meses para hacer la vuelta al mundo y de Zimbabue para reflexionar a como recaudar los fondos", declaró el ministro de Finanzas Mthuli Ncube, durante la firma del acuerdo en Harare.
El presidente Emmerson Mnangagwa, que sucedió a fines de 2017 a Robert Mugabe, consideró que este acuerdo es "histórico" en muchos aspectos.
"Posibilita dejar atrás el pasado y comenzar una nuevo episodio de la historia de la tierra en Zimbabue", estimó.
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