Semanas después de que la opinión pública repudiara la actitud de algunos turistas que priorizaron sus selfies antes que al salud de un delfín bebé en las costas de Santa Teresita, la muerte de 23 cetáceos en la Costa Atlántica encrudece la situación. La Fundación Mundo Marino realizó operativos de rescate en el que halló 23 ejemplares del delfín franciscana con marcas de redes en sus hocicos. Ahora los investigadores recogieron ejemplares para que sean sometidos a necropsias para determinar la razón de su muerte y potenciales implicancias a la actividad de pesca.
Los resultados que arrojen los estudios de los expertos permitirán entender esta masiva mortandad y expondrán argumentos que podrían responsabilizar la intervención humana. Sin embargo, desde la Fundación difundieron un documento en el que desvinculan de culpabilidad a la actividad pesquera: "De acuerdo a nuestra experiencia podemos decir que la pesca artesanal no trae consecuencias de semejante magnitud como lo ocurrido con las franciscanas en estos últimos días". Además, explicaron que muchos pescadores ayudan a la tarea de rescate de animales heridos (fundamentalmente tortugas) mediante un mensaje de aviso directo con la Fundación.
Expertos intentan dilucidar la causa principal de este extraño fenómeno de muerte masiva de cetáceos. Destacaron que los delfines muertos tenían marcas en su piel que podrían vincularse a la pesca artesanal. Aunque no le atribuyen responsabilidad exclusiva a esa actividad, consideran que es un mamífero extremadamente vulnerable.
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