Fueron ocho años de espera entre proyectos, denuncias, quejas y, finalmente, la concreción del gran objetivo de Daniel Angelici, quien finalmente en su gestión como presidente de Boca logró comprar los terrenos de Casa Amarilla luego de una licitación por parte del gobierno de la Ciudad a través de su Ministerio de Desarrollo Social en la que fue el único oferente: 180 millones de pesos por cinco manzanas en las que el dirigente pretende llevar a cabo su sueño de hacer un estadio de nivel europeo.
El proyecto del nuevo recinto ampliaría la capacidad de la Bombonera de sus actuales 50 mil a 80 mil butacas y en la edificación incluiría un shopping, un restaurante, una galería de arte, una biblioteca y espacios de recreación, entre otras características. Desde que sólo era una idea, el plan de Angelici tuvo resistencia por parte de algunos socios del club y, principalmente, de los vecinos del barrio que hoy, ante la concreción de la compra, endurecieron su postura al descartarse el uso original que se le iba a dar a esas tierras, que iban a ser destinadas a la construcción de viviendas accesibles para los habitantes de la zona con bajos recursos.
El proyecto presentado por Boca bajo la firma de Daniel Angelici se llamó Plan de Desarrollo y Mejoramiento Urbano Boca Social y en el documento se propone privatizar los terrenos que fueron declarados en emergencia urbanística por la ley 2.240, comprar los 32.545 metros cuadrados por un precio total de 115 millones de pesos, con un plan de pagos de 22 cuotas semestrales y un 18 por ciento de tasa de interés fija en pesos, con 3 años de gracia. El 5 por ciento del total se haría al contado al momento de la compra, mientras que el pago completo se haría en 14 años.