En su último día en Bolivia, Francisco visitó el penal de Palmasola, el más peligroso de Bolivia. El Papa permaneció una hora en esta cárcel en las afueras de Santa Cruz, a unos 540 kilómetros al este de La Paz, donde en agosto de 2013 murieron 34 presos y un niño de dos años en una reyerta entre reos por el control del pabellón PC3, que aloja a los más violentos.
En el frente del penal, conocido popularmente como "pueblo prisión", por su estructura, se lee: "Centro de Rehabilitación de Palmasola", pero se dice que los delincuentes hacen su "posgrado" en ese penal. Algunos se rehabilitan: uno que encontró esperanza en Dios dio la bienvenida al pontífice en la cancha del penal y le regaló un tallado de madera.
LEA MÁS: Habló el dueño del polémico crucifijo que Evo le regaló al Papa
LEA MÁS: Evo Morales defendió el crucifijo que le regaló al Papa: "No lo inventé yo"
LEA MÁS: "Se cometieron muchos pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios"
En ningún lugar aflora más claramente la desigualdad social que en la cárcel. Presos ricos pagan celdas de lujo, con frigobar y televisores de pantalla plana. Los pobres se apiñan en cubículos infames y los más pobres, que no pueden pagar la celda a los capos del penal, duermen a la intemperie. "No se castiga el delito, sino la pobreza", dice Juan Carlos Núñez, de Jubileo, un centro católico de estudios socioeconómicos.
Hasta 2012, el hacinamiento carcelario era del 182%; en los dos últimos años creció, según la dirección de Régimen Penitenciario. Para ese año las 32 cárceles tenían una capacidad para 5.061 personas, pero había 14.272 presos. También la sobrepoblación y la ingobernabilidad dominan los penales bolivianos, dice un informe del defensor del pueblo. Dentro de los penales los presos se autogobiernan con sus propios códigos.
El narcotráfico también ha llenado más las cárceles. Hace dos años un promedio de seis personas eran detenidas por día por traficar cocaína, en 2014 el promedio fue de nueve, de acuerdo con estadísticas del Gobierno. La mayoría son pequeños traficantes.
Los números del horror
- Cada ingreso a las instalaciones y poder desplazarse entre los diferentes patios cuesta un dólar.
- Cada noche que los cónyugues, parejas e hijos de los reclusos pasean dentro de las instalaciones también cuesta un dólar.
- Una comida decente en uno de los restaurantes de la prisión sale u$s1,50.
- El ingreso al PC2, el patio de las mujeres, cuesta u$s15.
- u$s120 es el precio del "pago único" por concepto de limpieza del patio.
- u$s500: la entrada garantizada a PC4 sin pasar por PC3, la sección más violenta del penal.
- u$s250: costo mensual para alquilar una celda.
- Desde u$s3.000 hasta u$s7.000: la compra de una celda, dependiendo del tamaño.
- u$u13.000: cuesta adquirir una de las "tiendas", las propiedades comerciales de PC4.
Más Noticias
Tenencia 2026: fecha límite para pagar en CDMX, Edomex, Puebla y Querétaro
Los automovilistas deben cumplir con el pago del refrendo dentro de los plazos establecidos para evitar recargos y conservar el beneficio fiscal

100 años, una despedida multitudinaria y un renacimiento patrimonial: la travesía de La Brugeoise, el legendario vagón de la Línea A
Los coches, protegidos por la ley y restaurados por expertos, representan una pieza central en la memoria urbana y en las propuestas culturales que recorren la red subterránea de Buenos Aires

Nuevas formas de comer: claves y beneficios de la alimentación intuitiva y consciente
Estudios científicos recientes revelan que escuchar las señales del cuerpo y prestar atención plena al acto de alimentarse contribuye al bienestar físico y mental, y ofrece alternativas sostenibles frente a las dietas tradicionales

Desde frecuencia a hábitos diarios e higiene: la guía práctica para conseguir un intestino saludable
Consejos respaldados por especialistas brindan claves para evitar riesgos comunes y adoptar rutinas que favorecen la salud. Cuáles son las recomendaciones de Harvard y expertos internacionales

El ejercicio intenso diario reduce el riesgo de 8 enfermedades graves, según un estudio internacional
Una investigación con casi 100.000 participantes reveló que incluso breves periodos de actividad vigorosa disminuyen significativamente la incidencia de cardiopatías, diabetes, demencia y otras patologías crónicas
