Las locuras de Bilardo duraron dos Mundiales

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Argentina, tras unas flojas Eliminatorias, llegó a México muy cuestionado; en especial, su entrenador: Carlos Salvador Bilardo. Estilos y gustos de lado, el "Doctor" fue quien comandó el plantel campeón en México '86 y el que llegó a al Final de Italia '90. Ahora, varios años más tarde, se valora mucho más lo conseguido; aunque, de manera risueña, también se recuerdan las "locuras" que padecieron propios y extraños.

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EL RECLUTADOR:

El director técnico, a pesar de no tenerlo en cuenta en la previa, consideraba que Olarticoechea era fundamental para llevar adelante su idea defensiva, ya que podía jugar de lateral-volante pero éste no estaba convencido. Por tal motivo, Bilardo no tuvo mejor idea de esperarlo en el peaje de la Autopista para interceptarlo y convencerlo para que lo siga hasta una plaza, en la que con unas piedritas le explicó cuál era la función que quería que realizara. El 'Vasco' terminó siendo clave...

BILARDO INVESTIGA:

En los entrenamientos en Tilcara, previo al Mundial, los jugadores fueron invitados a una fiesta. El Doctor les dio permiso hasta la una de la madrugada pero para asegurarse de que todo estuviera bien, se disfrazó de mujer colla con una pollera negra, alpargatas y un sombrero típico. Apareció en el lugar y bailó en la pista con los futbolistas sin ser reconocido. Como el clima era bueno, les extendió el permiso dos horas más.

LAS CÁBALAS (minuto 3:12 –final):

El "Narigón", como buen hombre de la escuela "pincha", atribuye mucho de su éxito al factor cábalas. Entre la larga lista que tuvo en su estadía en tierras aztecas, sobresale la de ingresar a los estadios donde le tocase jugar justo cuando en el micro sonaba el final de la canción "Gigante chiquito" de Sergio Denis.

Pero esto no culminaba en una simple canción, ya que había más "pasos que seguir". Nadie podía dejar las valijas preparadas antes de los partidos, todos debían mantener su lugar en el micro, los policías en moto de la custodia fueron siempre los mismos.

CÓMO COMBATIR LA ALTURA:

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Al entrenador le preocupaba la aclimatación a la altura del DF. En un amistoso con Ecuador, en Quito, había preparado pedazos de limón en los extremos de la cancha para que los jugadores consumieran cuando se les secara la garganta. Sin embargo, Bilardo notó que si no había descanso, los futbolistas no podían hacer esto. Por tal razón, le pidió a la marca que vestía al combinado nacional que le colocara un bolsillo a los pantalones y así guardar la fruta.

Por supuesto, también, le enseñó "cómo festejar" los tantos. No podían correr para abrazar a su compañero, sino que lo tenían que hacer con los que jugaban en su mismo sector.

CON ESTA CAMISETA NO JUGAMOS:

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La empresa que vestía a la Argentina, para combatir el calor, diseñó una tecnología denominada Air-Tech, la cual ayudaba a que debido a la transpiración la camiseta no pesase tanto. Pero el problema es que sólo en la titular la tenía y contra Inglaterra debían usar la suplente.

A tres días del duelo, Bilardo le pidió a Rubén Moschella, uno de los colaboradores del plantel, a recorrer todo el DF para conseguir una remera azul "liviana". Este hombre retornó con dos y Maradona justo las vio. El "Diego", elocuente como siempre, se metió y dijo: "Qué linda que esta camiseta. Con esta le ganamos a los ingleses". Mal no le fue, ya que con ella creó el gol más lindo de todos los tiempos e inventó la 'Mano de Dios'.

CÓMO VIO EL GOL DE MARADONA A LOS INGLESES:

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RUGGERI, ¿A QUIÉN MARCÁS?:

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Con esa frase atormentó durante toda una semana, además de los entrenamientos, para que al "Cabezón" le quedase claro cuál era su rival a detener. Todas las madrugadas, hasta el día del partido, Bilardo se metió en su pieza al grito "Ruggeri, ¿a quién marcás?". Igualmente, el "teutón" señaló un tanto en la Final.

LA OBSESIÓN DEL DOCTOR (minuto 5.10 a 7.18):

Varios jugadores de aquel plantel aseguran que una vez campeones, en el hotel, el entrenador no quiso hablar con nadie y se enojaba con el que se le quisiera acerca. "No me hablen, nos hicieron dos goles de cabeza", decía con desazón.


BONUS TRACK:


MANDÓ A RUGGERI A ENTRENAR EN UNA PLAZA CON NIÑOS (PREVIO ITALIA '90):


LA SAL, SU FIEL AMIGA: