Evelyn Matthei enfrentó una de las campañas más difíciles para la derecha. Siendo poco conocida para gran parte del electorado, asumió su candidatura a sólo dos meses de la elección y por una emergencia: la repentina renuncia de Pablo Longueira.
Como si esto no fuera suficiente, enfrente tenía a la figura más popular de Chile desde el retorno de la democracia, la ex presidente Michelle Bachelet. Esa disparidad se manifestó desde un primer momento en a href="http://www.infobae.com/2013/10/29/1519827-cuenta-regresiva-chile-bachelet-crece-las-encuestas-y-ganaria-primera-vuelta" rel="noopener noreferrer" las encuestas/a, que arrojan una intención de voto del 47% para la candidata de la a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Concertaci%C3%B3n" rel="noopener noreferrer" Concertación/a, contra un escueto 14% para Matthei.
Su debilidad se vio incrementada aún más porque, por su carácter repentino, su postulación no fue lo suficientemente consensuada, y ni siquiera pudo encolumnar a todo el arco político de derecha detrás suyo.
En una entrevista concedida a La Tercera, Matthei manifestó su descontento con los grandes empresarios del país, que, según ella, fueron uno de los grandes sostenes económicos de la candidatura de Bachelet.
"A mí me encantaría ver cuánto han aportado a esa campaña empresarios que están con distintos tipos de problemas", afirmó.
Pero inmediatamente después buscó diferenciar a los grandes de los pequeños emprendedores y comerciantes. "Son los grandes empresarios los que han hecho eso, sólo los grandes empresarios y no los más pequeños, porque ellos están aterrorizados. A los grandes empresarios de este país, que les eliminen o no les eliminen el FUT les da un poco lo mismo, porque ellos se pueden endeudar en Chile o en el extranjero a tasas muy bajas".
"Para el pequeño empresario, en cambio, que no tiene acceso a créditos o que accede sólo a créditos muy caros, tener que empezar a pagar impuestos por dineros que no ha retirado (...) resulta francamente horroroso, pero ellos no tienen voz. El drama es que en realidad los grandes empresarios hablan sólo por los grandes empresarios, y son los únicos a los que se escucha", agregó.
Cuando le preguntaron si había sentido apoyo suficiente de sus aliados políticos, Matthei respondió con evasivas. "Lo importante es que ha habido apoyos que yo realmente no esperaba, conmovedores. El de Lily Pérez, de Alberto Espina, de Francisco Chahuán, de Joaquín Lavín, de Gonzalo Cornejo y de personas que nunca antes se habían metido tan directamente en la política, como Jorge Saint Jean".
"Sobre el resto -continuó-, no está en mi ánimo venir a cobrar cuentas ni decir que ha habido otras personas que no han apoyado como hubiera sido ideal. No quiero cobrar cuentas".
Cuando el entrevistador le preguntó si había sentido el
, recoció que "
". "Pero, como dije al principio,
", aclaró.