Ya enderezado, ¿cuál es el futuro del Costa Concordia?

Ya vertical, el problema ahora es mover hacia puerto el casco de 114.000 toneladas. El destino del crucero ya está decidido

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 AFP 163
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Con el toque de las sirenas, se anunció que la operación había sido un éxito, a pesar de que duró 19 horas, algunas más de lo previsto.

La mole de 114.600 toneladas, 290 metros de eslora y 17 pisos de altura ya descansa en posición vertical sobre la plataforma submarina que fue construida en los últimos meses.

La preocupación se concentra ahora en el lado estribor del casco, ya que, aunque no hay fracturas, se encuentra bastante deformado y esto le sumará una dificultad a la instalación de los 15 cajones (flotadores-estabilizadores) iguales a los ya instalados a babor, que servirán para mantenerlo erguido.

Cuando ya estén en posición -aún no se han dado fechas- y gracias a un sistema neumático que sacará el agua de forma gradual del interior de estos flotadores, se logrará el empuje necesario para que el buque se despegue del fondo y emerja su casco.

Gabrielli aseguró que, tras la primera inspección, el estado del barco es mejor de lo que esperaban, aunque "todavía hay mucho por hacer".

El responsable de la Protección Civil confirmó que el Costa Concordia no se moverá del Giglio hasta la próxima primavera boreal (que se inicia en marzo de 2014) y que aún siguen buscando un puerto, no demasiado lejano, capaz de acoger el enorme crucero para su desguace.

Para Gabrielli, además, es prioritaria la búsqueda de los dos cuerpos que aún no se han recuperado, el de la pasajera Maria Grazia Trecarichi y el miembro de la tripulación Russel Rebelli.

El rescate del Costa Concordia en un minuto

No hubo derrames

Otra de las grandes preocupaciones, sobre todo para los habitantes del Giglio, era el posible impacto medioambiental que podía tener el enderezamiento de la nave. Pero la presidente del Observatorio Medioambiental, Maria Sargentini, comunicó que no se han producido vertidos y que no habrá "bomba ecológica".

"Siento alivio y estoy orgulloso de mi equipo" fueron las primeras palabras del director de las operaciones, el ingeniero sudafricano Nick Sloane, de 52 años, el cerebro de esta operación, que finalmente apareció ante los medios de comunicación tras permanecer las 19 horas encerrado en la sala de control.

Sin pausa y tras celebrar el éxito, uno de los responsables de la operación, el ingeniero italiano Sergio Girotto, y el comisario extraordinario para la emergencia del Costa Concordia y jefe de la Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, se acercaron al crucero para comprobar su estado.