Pirotecnia, velas, ataúdes, humo negro, marcha fúnebre por los altos parlantes, entretiempo del encuentro contra Unión con luces apagadas y canciones de fondo que aludían al descenso de Independiente. Todo esto, y mucho más, fue lo que utilizó Racing para cargar al rival de toda la vida, Independiente, por haberse ido a la B. Sin embargo, así como le sucedió a Boca, no la sacará barata.
Porque la Agencia de Prevención de la Violencia en el Deporte (APreViDe), pidió una sanción de dos partidos al estadio Presidente Perón, o conocido vulgarmente como el 'Cilindro' de Avellaneda. Ahora, Racing tendrá que hacer su descargo en las próximas 72 horas y se estima que para la semana próxima se conocerá la sanción definitiva.
A la espera de lo que suceda, también habrá que esperar si esta medida obligará a la dirigencia a buscar otro estadio o si podrá cumplir la sanción jugando en el suyo, pero sin público. De lo que sí está más que claro que esto no afectará a los encuentros que Racing dispute por la Copa Sudamericana.