Abuelas de Plaza de Mayo: "Videla era despreciable"

Estela de Carlotto, presidente de la agrupación que recupera nietos secuestrados durante la dictadura del militar argentino fallecido, afirmó que éste “nunca se arrepintió” de sus delitos

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Tras la muerte del general Jorge Rafael Videla, presidente argentino entre 1976 y 1980, Carlotto expresó sus sentimientos en declaraciones a Radio Continental de Buenos Aires: "Me quedo tranquila de que un ser despreciable haya dejado este mundo", sostuvo.

Carlotto agregó: "La historia seguramente considerará el genocidio que hemos sufrido los argentinos, el oprobio de una dictadura cívico-militar como la que él encabezó, de la que no se arrepintió y de la que, incluso, hizo declaraciones tardías para reivindicar todos sus delitos".

La presidente de Abuelas analizó también que "este personaje fue juzgado y condenado", y que ahora "estará rindiendo en otro lugar sus delitos".

Carlotto es clave en los procesos contra militares juzgados por el tráfico ilegal de bebés, secuestrados junto a sus padres o nacidos en cautiverio durante el período 1976-1983.

Por esos cargos fue juzgado Videla y condenado a 50 años de prisión el 5 de julio de 2012. sentencia que estaba cumpliendo en el penal de Marcos Paz, al oeste del Gran Buenos Aires. La siguiente es la lectura del fallo al que hacemos referencia.



"Ni olvido ni perdón"

Nora Cortiñas, una de las cabezas de otra organización clave en la lucha contra la dictadura de Videla, las Madres de Plaza de Mayo, también expresó sus sentimientos en diálogo con el canal de noticias TN de la Argentina.

"Se murió sin la violencia que ellos ejercieron. Se llevaron muchos secretos a la tumba, sobre los lugares adonde han ido a parar los hijos y nietos desaparecidos", lamentó.

También describió a Videla como "uno de los que decidieron la vida y la muerte en el país", además de asegurar que no "festeja la muerte", pero que sí ha tenido satisfacciones como "cuando se bajó el cuadro de él" (estaba entre los hombres de honor de la escuela militar) y en sus condenas.

"No fue él solo, fue una Junta de genocidas que decidieron cómo iban a exterminar una parte de nuestro pueblo, de nuestra juventud", afirmó Cortiñas.

Por último, consideró importante marcar la acitud que siempre ha sostenido la línea fundadora de las Madres de Plaza de Mayo sobre los juicios a los responsables de las desapariciones: "Ni olvido ni perdón, con ellos no hay reconciliación, hay verdad y justicia. Y cárcel común. No queremos compartir nada con estos individuos que son despreciables".