Se complicó la salud de Joaquín Bustos Fierro

El organismo del nene, de 11 años, rechazó el trasplante de médula al que fue sometido en los Estados Unidos. Lo mismo le sucedió a su hermano de 15 años. “Joaquín y Agustín esperan otro milagro”, afirman sus familiares

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Tanto Joaquín como su hermano Agustín debieron recibir un trasplante de médula ósea cada uno para salvar sus vidas. Sufren adrenoleucodistrofia, una enfermedad neurodegenerativa que está siendo contralada gracias a la intervención quirúrgica a la que fueron sometidos en el Amplatz Children's Hospital en Minnesota, Estados Unidos.

Sin embargo, pese a la buena noticia, una infección posoperatoria recrudeció el panorama de los hermanos cordobeses. "El injerto contra el huésped es peor que la enfermedad que ellos tenían", explica un familiar de los Bustos Fierro al diario Clarín.

"Estamos dentro de un pozo que parece no tener salida. Vivimos el momento más difícil. Joaquín y Agustín esperan otro milagro", advierte con profunda angustia el familiar. Ambos chicos desarrollaron "injerto contra el anfitrión".

Esto es, "las células que ingresaron al cuerpo de Joaquín –y también al de Agustiín– están siendo rechazadas por la médula de origen y están atacando órganos muy delicados como el hígado y los pulmones".

Según el allegado a los Bustos Fierro, en el caso de Agustín el rechazo de células puede aparecer en un 60 por ciento de posibilidades ya que su donante fue no parental, pero en Joaquín recibió la médula de su hermana, por lo que existía un 30 por ciento de posibilidades de rechazo "y le pasó a él. Tuvimos muchísima mala suerte", se lamentó el familiar.

Los chicos fueron operados el año pasado y su estado de salud es preocupante. Agustín presenta graves problemas en la piel y algunas complicaciones cerebrales, en tanto que Joaquín "está con medicación fuerte y puede sufrir secuelas graves".