La extrema derecha dio la sorpresa en las elecciones en Suecia

Durante las elecciones legislativas de ayer, la sorpresa la dio el partido ultraderechista dirigido por Jimmie Aakesson, de sólo 31 años. El Gobierno podría convocar a nuevas elecciones

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La coalición de centro-derecha saliente ganó las legislativas en Suecia, pero se quedó a las puertas de la mayoría absoluta en el Parlamento, en el que entra por primera vez la extrema derecha.

La coalición del primer ministro, Frederik Reinfeldt, obtuvo 49.2% y 173 escaños de los 349 del Riksdag (es la asamblea legislativa del Reino de Suecia), dos menos que los necesarios para la mayoría absoluta.

El bloque de izquierda liderado por la socialdemócrata Mona Sahlin logró 43.6% de los votos y 156 escaños.

La sorpresa la dio el partido de extrema derecha Demócratas de Suecia, dirigido por el joven Jimmie Aakesson, quien logró por primera vez entrar al Parlamento tras obtener 5.8% de los votos, lo que se traduce en 20 escaños.

Aakesson, quien en campaña arremetió contra la inmigración, prometió que no creará caos en el Riksdag. "No vamos a crear ningún problema. Tomaremos nuestras responsabilidades. Es mi promesa al pueblo sueco. Hoy hemos escrito la historia política. Es fantástico".

Tanto los conservadores tradicionales como la izquierda aseguraron que no pactarán con la extrema derecha, a la que el jefe del Gobierno tildó de "xenófoba y populista".

Reinfeldt, que disponía de una mayoría de 178 escaños en la asamblea anterior, se topa ahora con una fracción que tendrá una postura de bloqueo o de árbitro.

Ulf Bjereld político de la Universidad de Gothenburg, afirmó que con el resultado habrá "un escenario que la mayor parte de votantes suecos quisieron evitar, que es tener a un partido xenófobo que sostenga el equilibrio de poder".

El jefe del Gobierno dijo que de ser necesario buscará el apoyo de los diputados verdes. De no lograrlo, podría, como último recurso, convocar nuevas elecciones, según los analistas.

La de ayer es la primera vez en un siglo que un Gobierno de derecha es reelegido.

Mona Shalin, quien con 53 años esperaba convertirse en la primera mujer jefe de Gobierno en Suecia y que se presentó como la guardiana del célebre Estado de Bienestar sueco, fracasó en su tentativa.