El desfile infartante de bikinis en Mardel

Un conocido boliche abrió su temporada en la Costa con vedettes, artistas y personajes de la farándula. Jesica Cirio, en traje de baño, alegró a más de un visitante. Todos los famosos que asistieron

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 TELAM 162
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Turistas de todo el país, mediáticos, aspirantes a vedettes, actrices de relleno y amigos de famosos poblaron anoche una conocida disco en Mar del Plata que lanzó su temporada 2007 con un desfile de mallas.  Allí, Jesica Cirio y otras mujeres provocaron el estallido hormonal de decenas de jóvenes.

Sobre la Avenida Constitución se ubica este boliche con apellido de virrey que tuvo a Cirio, figura de la obra El champán las pone mimosas y una de las argentinas cuyas fotos son de las más buscadas en internet, como figura central de un evento digno de un filme de la dupla Olmedo-Porcel en los años 70.

En uno de los patios de la disco se agolpaban decenas de jóvenes, mientras que detrás de unos blindex, en el VIP del local, cenaba la flor y nata de la fauna farandulesca nativa: Carmen Barbieri, Mónica Ayos, Nicolás Vázquez, Elías Viñoles, Coraje Ábalos, Waldo y Wanda Nara, entre otros personajes.

"Ahora sé por qué Wanda Nara es virgen, porque es feísima, quién se puede acostar con ella", fue el lapidario comentario de Rodrigo, un salteño que ingresó al VIP merced a sus contactos con la marca de cerveza que auspiciaba el evento.

Un rato antes del desfile, Vázquez salió al patio a charlar con los medios sobre su trabajo y accedió a sacarse fotos con las de chicas que lo rodeaban, mientras su esposa, la también actriz Mercedes Funes, parecía decir con sus ojos: "Chicas, la mercadería se mira y no se toca".

"En este tipo de eventos hay varios que cobran por venir, muchos que pagan por estar y otros que vienen a tomar, comer y a conseguir números de teléfonos de chicas o empresarios", explicó a Télam un experto RRPP que pidió reserva de su nombre.

Al lado de una pileta coronada por una fuente muy kitsch, se improvisó una pasarela roja por donde concretar el desfile.

La modelo Melina Pitra eligió un pareo minúsculo para pasearse, mientras que otras más ignotas y valientes decidieron salir a domar a las fieras munidas de su bikini como única arma.

La gran cosecha de aplausos le correspondió a Cirio, justamente considerada la mejor cola de la Argentina, que además mostró simpatía y la suficiente sangre fría como para intentar pasos de baile sobre sin temer por su integridad.

Cirio demostró que es la versión siglo XXI de aquella polémica invención de Dalmiro Sáenz, la "Virgen del Divino Trasero", cuando se dedicó a mover lo suyo a pedido de la hinchada. 

Pero los honorarios no le importan a nadie, como lo demostró Marcelo, un chaqueño que consideró que la noticia del día era que estuvo "a un metro de la cola de Jessica Cirio".