Más fotos de profanación de cadáveres en Afganistán

Las fotos fueron publicadas en el diario aleman Blid. Las autoridaes del Ejército informaron que los soldados implicados en las fotos están siendo interrogados

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 AP 162
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El diario alemán Bild publicó una nueva serie de fotos de soldados alemanes jugando con cráneos y huesos en Afganistán, lo que agrava el escándalo en ese país.

Las fotos fueron tomadas a fines de 2003 o principios de 2004. En una de las imágenes, que aparece en la portada del diario, se puede ver a un efectivo junto a un esqueleto, formado por huesos de diferentes personas.

En otra foto se ve un cráneo humano al que le colocaron una boina del ejército alemán. Y en una tercera hay cuatro cráneos y varios huesos con los que se forman las palabras "CSR-Team", correspondiente a la denominación en inglés de "campside reconnaissance", una patrulla de reconocimiento del terreno en torno al campamento de los alemanes en el norte de Afganistán.

En el artículo que acompaña las fotos, el diario asegura que dispone de otras imágenes similares.

Por su parte, el ministro alemán de Defensa, Franz-Josef Jung, se reunió ayer en Berlín con miembros del alto mando militar para analizar una nueva serie de fotos de soldados alemanes junto a restos humanos en Afganistán.

En esta última entrega, se observa a un soldado sentado en el suelo, pistola en mano, junto a un esqueleto formado con huesos de distintos cuerpos y a un cráneo con la boina de la unidad.

Según fuentes de Defensa, la gran preocupación ahora del ministro es averiguar hasta dónde puede llegar este asunto, saber si entre los soldados fotografiados con restos humanos hay oficiales y si algún jefe de compañía estaba al corriente de esa práctica.

El inspector general del Ejercito Federal, general de cuatro estrellas Wolfgang Schneiderhan, se adelantó hoy a esa investigación y dijo que "no tememos que en este asunto esté involucrado todo un batallón. Se trata de casos aislados". El viceportavoz del gobierno, Thomas Steg, declaró entre tanto que "cada foto es una de más, cada caso uno de más".

El diputado del partido de los Verdes, Hans-Christian Stroebele, advirtió paralelamente de que no será ni una ni dos, sino "cientos de fotografías las que irán saliendo a la luz".

Las primeras consecuencias de este escándalo las adoptó hoy el ministro anunciando la suspensión del servicio a los dos soldados del total de seis hasta ahora identificados que siguen en activo. Los otros eran soldados temporales y ya no pertenecen al Ejército. El ministro comunicó hoy en Berlín que a ambos se les ha prohibido por completo ejercer su servicio.

Jung reiteró que en las fuerzas armadas alemanas no hay lugar para tales comportamientos y como hiciera el general Schneiderhan garantizó que la investigación será rápida e irá hasta las últimas consecuencias.

El ministro informó de que el oficial encargado de la formación de la tropa que viajará este fin de semana a Kabul para informarse de la moral de los soldados alemanes destacados en Afganistán, unos 3.000 aproximadamente.

Según declaraciones a "Bild" de uno de los soldados que formó parte del primer grupo de fotos, los cráneos que utilizaron para inmortalizar su paso por Afganistán procedían de un guijarral cercano a Kabul.

Explicó que ese lugar, sembrado de restos humanos, era muy frecuentado por la población local, que recogía allí barro para hacer ladrillos de adobe. "No era un cementerio o un lugar de culto", afirmó el ex soldado y agregó que el traductor afgano que les acompañaba de patrulla no se molestó por lo que hacían.

Asimismo, explicó que la vida diaria en Afganistán era dura por la tensión y el miedo a ser atacados cuando patrullaban y que la excursión al lugar de los hechos era una distracción que "todos los rangos inferiores conocían".

Según el psicólogo militar Bernd Voelkel, el hecho de que los soldados se hicieran fotos con restos humanos "denota el miedo de los soldados a su propia muerte. Enfrentarse a los huesos es confrontarse a la muerte".