Tiene sólo 21 años de edad y hace 17 que se dedica a la gimnasia rítmica. Kabaeva, quien había ganado el bronce en Sydney 2000, se esforzó al máximo para ofrecer la mejor rutina en la gimnasia rítmica y derrotar a su compatriota Irina Tchachina, la otra gran aspirante al trono.
En la competición, Kabaeva derrotó a Tchachina en todas las pruebas, salvo en el aro, lo que le permitió llevarse el oro con un total de 108.400 puntos.
Alina, admiradora de su compatriota Svetlana Khorkina, estuvo al borde de las lágrimas cuando vio que el oro era una realidad y que todo el estadio la ovacionaba. Su elegancia había cautivado al cálido público griego: con su metro 67 centímetros y sus 48 kilos de peso, cada vez que danzaba su figura despertaba suspiros.