Condoleezza Rice defendió la política de Bush sobre Irak y Afganistán

La consejera de Seguridad de la Casa Blanca compareció ante la comisión que investiga los hechos terroristas contra los EE.UU. Justificó sus acciones y las del Gobierno sobre Al Qaeda. "La amenaza terrorista contra nuestro país no emergió el 11 de septiembre de 2001", dijo

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(EFE) -

La consejera de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Condoleezza Rice, admitió ayer que el presidente de EE.UU., George W. Bush, y sus más directos asesores analizaron la posibilidad de "hacer algo contra Irak" tras los atentados del 11-S.



"Dado que esta era una guerra global contra el terrorismo, ¿había que mirar sólo a Afganistán, o también a la posibilidad de hacer algo contra Irak? Se habló de eso", dijo Rice ante la comisión que investiga los atentados del 11 de septiembre de 2001.


 

Esto no quiere decir, matizó la consejera, que se estudiara de una manera seria atacar militarmente al régimen de Bagdad, sino que se abordó la cuestión de Irak en el marco de un amplio abanico de asuntos a considerar a raíz de los ataques terroristas.



Teniendo en cuenta las circunstancias, "no es de extrañar que el presidente preguntara, ¿y qué pasa con Irak?", subrayó la asesora de Bush durante el turno de preguntas de los miembros de la comisión.



La consejera relató que tras el 11-S "el presidente escuchó a todos sus asesores" y aseguró que "al preguntar uno por uno sobre lo que debía hacer, ni uno solo de sus principales asesores le dijo que había que atacar a Irak. Sólo se habló de Afganistán".



Rice añadió que fueron el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y su "número dos", Paul Wolfowitz, los únicos que "presionaron un poco" para prestar más atención a Irak y a la posibilidad de que Saddam Hussein "pudiera sacar provecho" de los atentados.



Sobre las revelaciones del ex asesor de la Casa Blanca en materia de terrorismo Richard Clarke acerca de que Bush lo presionó, e incluso lo intimidó, para que encontrara un vínculo entre Al Qaeda e Irak, Rice manifestó que el presidente no ejerció presión alguna contra nadie.


 

"Me consta que el presidente no presionó a nadie para que manipulara los hechos", dijo la consejera en respuesta a las acusaciones de Clarke, quien denunció hace dos semanas ante la misma comisión que Bush buscaba desesperadamente relacionar a Irak con el 11-S para poder justificar más adelante la invasión de ese país.



Rice defendió también el papel del gobierno en el manejo de la información que se le facilitó semanas antes de los atentados que mataron a más de 3.000 personas en Nueva York, Washington y Pensilvania, sobre el riesgo de un atentado de Al Qaeda en los EE.UU.


 

En concreto se refirió a un memorándum elaborado por Richard Clarke, del que Bush y sus asesores tuvieron conocimiento el 6 de agosto, en el que se aludía a la presencia de células de Al Qaeda en territorio estadounidense y de sus posibles planes de ataque.



Rice reconoció que el informe hablaba de posibles atentados dentro de las fronteras de EE.UU., pero indicó que el documento sólo incluía información histórica sobre las actividades del grupo terrorista y no especificaba la posibilidad de un ataque inminente.


 

El miembro de la comisión que le preguntó sobre este documento, el demócrata Richard Ben-Veniste, le instó a que autorizara la desclasificación total de este memorándum para que "la gente pueda decidir por sí misma" si incluye información fundamental o no.



"Mucho era especulativo y no incluía una advertencia", subrayó la consejera de Seguridad Nacional, quien explicó que el presidente tomó nota y quedó al tanto de que el FBI y la CIA tenían abiertas varias investigaciones para seguir las posibles pistas.


 

El problema fue, consideró Rice, que los EE.UU. tienen "una cultura y una historia" contraria a que los servicios de inteligencia investiguen a los ciudadanos estadounidenses, lo que derivó en "fallos estructurales" que impidieron anticipar los ataques.



"Teníamos un problema estructural que nos impidió unificar la información que había sobre posibles atentados", subrayó.