9 de Enero
Lunes 07 de Abril de 2008
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El enojo de Ramón Díaz y la irregularidad "santa"
La derrota por la Copa Libertadores de la semana pasada y la victoria contundente de ayer ante Tigre por 5 a 1 evidenciaron un equipo con dos caras. Pero a su entrenador mucho le molestan que lo cuestionen
No le costó tanto en San Lorenzo como en River. Cuando asumió como entrenador millonario, al principio las cosas no le iban bien a Ramón Díaz. Eran los tiempos en que desde los medios de comunicación se había convertido en el hazmerreír de un ambiente propenso a tomar de punto a quienes las cosas no le salen bien. Sobre todo si se trata de entrenadores o figuras de River y Boca.

A Díaz, entonces, le cuestionaban todo; hasta su forma de hablar y otros gestos mínimos. Pero con los torneos se convirtió en el técnico más ganador en la historia de los de Núñez y se dio el gusto de quedar más que bien parado entre los hinchas. Tanto que hasta José María Aguilar tuvo que ir a buscarlo para que le apague el incendio a fines del año pasado. Y el "Pelado" le facturó antiguas (y no cerradas) rencillas.

Pero yendo un poco más atrás, Díaz entró a San Lorenzo con el pie derecho. Llegó como el salvador de un equipo en decadencia y lo sacó campeón del Cláusura 2007. Se convirtió en ídolo y confirmó que es uno de los mejores entrenadores de nuestro fútbol.

Pero los vaivenes azulgranas, y sobre todo el mal arranque en este Clausura, a un año de haber obtenido el campeonato, hicieron que las críticas llovieran sobre su persona. Algunas fueron justificadas; otras, apuntan a la descalificación por descalificación misma.

Díaz, sin embargo, sabe como pocos salir a enfrentar las tormentas. Salva a los jugadores, se hace cargo y da la cara. No le gusta que se lo critique y ese es, tal vez, uno de sus defectos.

En tanto, sale a defenderse, como cuando dice que "en este país se critica y se cuestiona todo. Nosotros seguimos trabajando en silencio, sin hacer ruido. No me olvido de que a fines de febrero nos daban fuera de la Copa y del campeonato y hoy nosotros estamos muy contentos por el esfuerzo que están haciendo todos los muchachos".

Y no se quedó, porque para su show de palabras dichas en el momento justo hubo un agregado. Respecto del encuentro por la Copa, el miércoles 16, ante el Caracas, en el Bajo Flores, sostuvo: "¿De vida o muerte? Es el partido que tenemos que ganar para clasificar. Pero tomo una frase del presidente (por Rafael Savino). Él dijo que si querés tener aspiraciones serias en la Copa hay que ganarle a un equipo como Caracas".

Habrá que ver, entonces, cómo se sigue escribiendo la historia de San Lorenzo.
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