"No estamos en medio de una batalla entre el islam y Occidente. No es una batalla entre musulmanes y no musulmanes. Es una batalla entre valores basados en la libertad del individuo y una ideología oscura", afirmaba la primera ministra de Dinamarca, Helle Thorning-Schmidt, después de que fueran asesinados en Copenhague un director de cine danés en el seminario "Arte, blasfemia y libertad de expresión" y un guardia danés judío que custodiaba una sinagoga.
Para el periodista de The New York Times Roger Cohen, esa declaración "no resiste el menor análisis". En un artículo publicado meses atrás, afirmó: "Decir que ese movimiento, cuya más potente y reciente manifestación es Estado Islámico, es una 'ideología oscura' es como decir que el nazismo fue una reacción contra la humillación alemana en la Primera Guerra Mundial: cierto, pero enteramente inadecuado".
Cohen detalla que durante los 14 años desde que Al Qaeda atacó Estados Unidos el 11 de Septiembre, han explotado trenes en Madrid, formaciones de metro y un ómnibus en Londres y han sobrevenido la decapitación de periodistas occidentales, la matanza del staff de Charlie Hebdo, el asesinato de judíos en Francia, Bélgica y en Dinamarca y, ahora, los brutales atentados de París. "No es obra de una 'ideología oscura', sino del terror de la yihad", sentenció.
"Sólo los árabes pueden encontrarle una salida a esta crisis. Hablar de una 'oscura ideología' inespecífica, hacer caso omiso a la realidad del conflicto actual entre Occidente y el islam, es también socavar la lucha antiislamista de valientes musulmanes, y esos musulmanes son los únicos que pueden derrotar a los yihadistas mercaderes de la muerte de bandera negra", asegura.
Brigitte Gabriel, periodista, escritora y activista libanesa, abordó la temática en una de sus más recordadas intervenciones a raíz de los ataques al consulado estadounidense en Bengasi, en 2014. En esa oportunidad, Gabriel explicó que existen más de 1,2 mil millones de musulmanes en el mundo. Los radicales representan entre un 15 y un 25 por ciento. Eso deja un 75% de gente pacífica. Pero cuando se observa a los 15-25% de toda esa población de musulmanes, explica Gabriel, "se trata de 180 a 300 millones de personas dedicadas a la destrucción de la cultura occidental". Y agrega: "¡Eso es una población del tamaño de los EEUU!".
Para Gabriel, las "lecciones de la historia" muestran que "la mayoría de los alemanes eran pacíficos, pero eran los nazis los que marcaban la agenda y, como resultado de ellos, 60 millones de persona murieron". Los ejemplos siguen, enumera a Rusia, a China y a Japón, y concluye: "La mayoría pacífica es irrelevante".
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Según el Índice Global de Terrorismo 2015, de los cinco países que encabezan esta lista de ataques terroristas, cuatro son de mayoría musulmana: Nigeria, Irak, Afganistán y Siria.
El caso más grave es Nigeria. El país que ocupa el segundo lugar es Irak, y Afganistán se mantiene en el tercer puesto. En cuarto sitio está Ucrania (el único que no tiene mayoría de musulmanes) y el quinto es Siria.
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