Cuando el martes los termómetros marcaron 40,8°C, el funcionario André Amaral Silva, de 41 años, se calzó la falda negra con rombos blancos de su mujer y partió a su oficina en Río de Janeiro. Allí no funciona el aire acondicionado, ni está autorizado ir a trabajar en bermudas. Silva publicó la foto en Facebook y a las pocas horas, ésta había sido compartida por más de 5.000 personas y difundida en la prensa local.
Silva, que trabaja como diseñador, contó que los guardias del Centro Administrativo del estado de Río donde trabaja -un edificio público en el centro de la ciudad- intentaron prohibirle la entrada por la vestimenta femenina. "Si las mujeres pueden, yo también", argumentó, aunque se aseguró de entrar al edificio sólo luego de que el administrador dijera que "el uso de la falda estaba autorizado".
"Fue simple de resolver. La gente termina obedeciendo las reglas sin saber de dónde vienen", declaró Silva, citado por el diario O Globo. "No tenemos aire acondicionado y aun con este calor no ha sido reparado", añadió para justificar su opción. El diseñador dijo que la falda es muy cómoda y, en broma, amenazó con no devolver la prenda a su mujer.
La singular protesta de este hombre se suma a un movimiento que defiende el uso de la bermuda para los hombres en Brasil y que ha crecido en las redes sociales bajo la etiqueta #BermudaSim. "¿Por qué en un país tropical las personas están obligadas a trabajar en pantalón? En un país donde la sensación térmica supera los 50ºC en verano, ¿por qué no está permitido trabajar en bermuda?", preguntan sus fundadores.
Más Noticias
Se corre el GP de Japón de la Fórmula 1: Piastri lidera y Colapinto marcha 13°
El argentino de Alpine, que largó 15°, busca sumar puntos luego de finalizar décimo en Shanghái. Mercedes intenta obtener un nuevo 1-2 en la temporada
Embalses España: la reserva de agua subió este 29 de marzo
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha actualizado su más reciente informe sobre la capacidad de los embalses de agua en España

“La monogamia es inviable”
Creo que las parejas se dividen en dos clases. Las que aguantan (la infidelidad del otro o la represión de sus deseos) y las que no aguantan (la infidelidad o la represión). Pero más allá de que las estadísticas estén a favor del último grupo, ambas alternativas parecen pobres

Federico Coria habló por primera vez sobre la denuncia de Marco Trungelliti: “Llevó mi vida a un lugar oscuro”
El santafesino habló de “traición” al referirse a su colega santiagueño. “A veces, pienso que tomaría un café con él para que me explique”, dijo

Envejecer en casa: una decisión legítima que dispara una logística agotadora y carísima y no resuelve la soledad y el encierro
Más del 80% de los adultos mayores quiere envejecer en su casa. Lo que eso desencadena —turnos que se superponen, costos que ni PAMI ni IOMA ni las prepagas cubren, personas que rotan y desestabilizan— es una historia que el sistema todavía no sabe cómo acompañar
