El Banco Central (BCRA) informó este lunes que las reservas internacionales se ubicaron
en u$s30.586 millones el último día hábil del año en materia financiera, lo que representa
una baja del 29,3% respecto del cierre de 2012. Con este resultado, durante
2013 se perdieron 12.692 millones de dólares.
La caída de
reservas de 2013 sólo es superada en magnitud en términos nominales por
los u$s19.002 millones que la entidad monetaria resignó en 2001, en ciernes de
la mayor debacle económica de la historia argentina, cuando en un año de recesión e intensa fuga de capitales retrocedieron desde
los u$s34.234 millones a los 15.232 millones de dólares.
La Argentina pagó este lunes u$s901 millones por vencimientos de
la deuda reestructurada, importación de gas de Bolivia y pagos a organismos
multilaterales de crédito.El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, precisó que se pagaron u$s527
millones por vencimientos correspondientes a los bonos de
descuento, uno de los títulos con que se reestructuró la deuda defaulteada,
alrededor de u$s300 millones a Bolivia por la importación de gas de ese
país y u$s74 millones a organismos internacionales.
Las importaciones de energía demandaron en el transcurso de 2013 unos u$s12 mil millones, divisas que fueron compradas al BCRA por las estatales Enarsa e YPF. "Los
desequilibrios asociados al mayor déficit fiscal y a los mayores niveles de
emisión profundizaron la caída de reservas y por otro lado agudizaron los
problemas fiscales que estamos enfrentando", afirmó el economista Dante Sica, director
de Abeceb.com.
Sin embargo, la salida de activos del BCRA se redujo a u$s234 millones en el día, lo que permite inferir que un importante volumen de dólares del pago de deuda recayó en organismos públicos e inversores institucionales privados
con bonos en cartera, que conservaron dichas divisas dentro del sistema
financiero o las reinvirtieron en otras emisiones soberanas. De este
modo, dichos dólares pueden seguir contabilizándose como reservas.
Una serie de factores coincideron para explicar la pérdida de activos líquidos en las arcas de la autoridad monetaria. Además del déficit de energía, impactaron la cancelación de deuda en dólares, el déficit comercial de la industria y la salida de divisas por turismo y consumos con tarjeta en el exterior, que no llegaron a ser compensados por los ingresos de divisas del sector agroexportador, principal fuente de dólares para la economía.
El analista financiero Miguel Ángel Boggiano, de Carta Financiera, destacó el rol que puede cumplir el ingreso de dólares por inversiones para Vaca Muerta, así como la colocación de bonos de YPF en Estados Unidos: "Este es un camino válido. YPF colocó el martes pasado u$s500 millones en el mercado internacional con un vencimiento de cinco años al 9% anual. Este es el inicio de un programa con el que busca conseguir 5.000 millones de dólares. Pero así como YPF puede aportar dólares, muchos otros se van vía Enarsa, al tener el Estado que gastar en la cuenta 'Gastos Corrientes - Bienes y Servicios'. Las proyecciones indican que seguirá agudizándose el drenaje por este lado".
Dante Sica agrega que "en este marco
avanzamos hacia la economía de 2014, que desde ya no promete nada mejor que lo
que nos dio en 2013. A pesar que el Gobierno ha hecho un cambio de Gabinete
acorde a lo que han sido los resultados electorales, tratando de oxigenar y
darle mayor cohesión al área económica, hasta ahora, las medidas que se han
tomado carecen de consistencia".
"Por un lado, se trata de mejorar algunos precios relativos, como es el caso del tipo de cambio, a fin de poder ponerle un 'tapón' a la caída de reservas. Sin embargo, en todo lo que hace a las cuestiones en materia fiscal, su dependencia monetaria y básicamente en la idea de tener un programa antiinflacionario, todavía el Gobierno no ha avanzado", opinó el director de Abeceb.com.